Protestas de campesinos en la frontera de Ucrania

Imagen de cabecera: Protestas en la frontera con Ucrania. Fuente: Activist Post

Durante las pasadas semanas, hemos informado acerca de las protestas de los agricultores en países imperialistas como España, Alemania o Francia y la lucha de campesinos países semi-coloniales y semi-feudales como India. Esta semana, las protestas han continuado, especialmente en la frontera con Ucrania, en relación a una de sus protestas: la gran entrada de grano ucraniano a un precio muy bajo que ha afectado a sus ganancias.

El martes 20 de febrero, los campesinos polacos han bloqueados las entradas de las fronteras con Ucrania y han protestado quemando neumáticos y tirando grano ucraniano. Las “tractoradas” han ocurrido también en grandes ciudades como Gdansk y Krakovia, entre otras ciudades. Los campesinos exigían a su Primer Ministro, Donald Tusk, que se desvincule del Pacto Verde Europeo, un pacto para la “neutralidad climática” de la agricultura para 2050, y entre sus medidas se incluye la reducción significante de los fertilizantes y la rotación de los cultivos. También exigieron la prohibición del grano ucraniano en la UE. Sin embargo, desde el gobierno Ucraniano, las críticas no tardaron en salir. Por ejemplo, el Primer Ministro ucraniano, Zelensky, fiel siervo del imperialismo, especialmente el yanqui, no ha tardado en relacionar a las protestas de los campesinos polacos con los ataques armados rusos. El próximo miércoles 28 de febrero Zelensky y Tusk mantendrán una reunión donde el presidente polaco intenta conseguir el apoyo de los campesinos y a la vez mantener los objetivos imperialistas para con la guerra, que implica el apoyo a la OTAN y la entrada de materiales por la frontera terrestre.

Bloqueo de las vías del tren en Maedyk-Sheghini, Polonia. Fuente: Radio Svoboda en X

En el resto de países del Europa del Este, como Letonia, Lituania, Hungría, la República Checa y demás están habiendo estas manifestaciones que se dan de forma similar en todos los países. Todas bajo un mismo objetivo: minimizar el impacto que ha provocado el grano ucraniano. Ya sea mediante ayudas estatales o prohibiendo la libre circulación del grano Ucraniano.

Sien embargo, todos los gobiernos de estos países siguen los objetivos del imperialismo, y esto implica permitir la entrada masiva de productos ucranianos para beneficio de los monopolios a costa de los campesinos del país. Bulgaria, mientras se reúne con Ucrania para informar sobre empresas que “violan” el régimen de licencias, aprovechan para fortalecer relaciones y nuevos tratados de productos con Ucrania en medio de las protestas de los campesinos.

Tampoco son nuevas estas protesta. Desde el inicio de la guerra y la exportación sin aranceles de productos ucranianos a la UE, éstas se han repetido en varias ocasiones, en especial en los países de Europa del Este. En abril del año pasado, campesinos de Rumanía también protestaron por la misma razón en la frontera con Ucrania, donde bloquearon las carreteras para evitar que los camiones entraran en Rumanía.

Muchas de las protestas se enfocan en la paralización de los acuerdos con países semi-feudales y semi-coloniales, que catalogan como injusta ya que no se exigen los mismos requisitos medioambientales que a los ganaderos y campesinos de la Unión Europea, lo que provoca un aumento de los precios y una desventaja a la hora de competir. Sin embargo, son los propios monopolios europeos, especialmente del imperialismo alemán como potencia dominante en la UE, los que se aprovechan de la guerra en Ucrania permitir la libre circulación del grano de Ucrania en la UE y así abaratar los precios del grano bajo la excusa de la “seguridad global alimentaria” tras el bloque de Rusia de las exportaciones por el Mar Negro con el inicio de la guerra.

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