El pasado 28 de junio se cumplieron 31 años de la masacre de Aguas Blancas, en el estado de Guerrero. Aquel día, un retén de la policía judicial del estado impidió el paso a los compañeros que bajaban desde las comunidades de la montaña para participar en una movilización en Atoyac, por la presentación con vida de Gilberto Romero Vázquez, desaparecido días atrás.