Israel ha firmado un nuevo plan para expandir sus asentamientos ilegales en Cisjordania, profundizando su agresión contra Palestina y su pueblo. Según el Estado de Israel, se invertirán unos 2,3 mil millones de dólares en la construcción de 12.000 unidades de viviendas en los asentamientos ilegales y en megaproyectos de infraestructuras.