El viejo Estado indio ataca a las organizaciones en defensa de los derechos democráticos

Imagen de cabecera: professor Haragopal. Fuente: S Senbagapandiyan, EPS

El lunes 1 de octubre la National Investigation Agency (NIA) del viejo Estado indio llevó a cabo una gran operación represiva contra organizaciones democráticas, y se realizaron registros en 62 ubicaciones. Los ataques se focalizaron en dos Estados: Telangana y Andhra Pradesh. Esta operación represiva se une a otras que se han realizado en los últimos meses. Ya informamos anteriormente de las detenciones de varios activistas en Uttar Pradesh, así como de la investigación masiva contra activistas en Jharkhand.

Las organizaciones que sufrieron registros y que están siendo acosadas, son: Civil Liberties Committee (CLC), Amarula Bandhu Mitrula Sangham (ABMS), Chaitanya Mahila Sangham (CMS), Kula Nirmulana Porata Samithi (KNPS), Patriotic Democratic Movement (PDM), Pragathiseela Karmika Samakhya (PKS), Praja Kala Mandali (PKM), Revolutionary Writers Association (RWA) o Viplava Rachaitala Sangam (VIRASAM), Human Rights Forum (HRF), Committee for the Release of Political Prisoners (CRPP) y Indian Association of Peoples Lawyers (IAPL). La prensa reaccionaria no ha dudado en señalar a estas organizaciones y calificarlas de “organizaciones frente” del Partido Comunista de la India (Maoísta). De estos 62 registros, 53 fueron realizados en Andhra Pradesh y 9 en Telangana.

Algunas personas que han sufrido registros son personas relevantes en el ámbito de la defensa de los derechos democráticos, como el abogado de la IAPL, Durba Suresh Kumar, que además representa en los tribunales a muchos otros activistas que han sido registrados en este caso. Otro activista que ha sufrido un registro es un alto cargo del HFR, K. Sudha, al que se le ha requisado el teléfono. Otro de los que han sufrido los registros, V.S. Krishna, secretario del HFR, ya fue acusado en otro caso represivo de la misma naturaleza en el año 2021. La NIA, además de requisar teléfonos, ha requisado muchos libros y documentación en general, que ni siquiera estaba relacionada política o ideológicamente con los guerrilleros maoístas. De hecho, ante todos estos registros, el HFR declaraba que esta operación “Busca criminalizar nuestra actividad por los derechos humanos, y nunca triunfarán.”

Todo el caso se ha construido solamente con indicios y el testimonio de una persona, que ha sido suficiente para hacer esta cantidad de registros y detener a una persona. Ya se había intentado encausar a varias personas de las mismas organizaciones en el año 2021. Este tipo de actuaciones represivas arbitrarias del viejo Estado indio no son algo inusual. De hecho esto ha sido denunciado incluso por parte de la ONU, que como ya reportamos hace poco denunció que la detención del Doctor G.N. Saibaba era un acto inhumano y sin sentido.

Telangana ya sufrió recientemente otro enorme caso represivo como el que afectaba a su capital, Hayderabad, donde el profesor universitario Haragopal fue el acusado más visible de un caso que implica a 152 acusados de tener vínculos con el Maoísmo. El propio profesor Haragopal afirmaba que todos los acusados son personas con reconocidos activistas, y afirmó que la policía es bien conocida por su ficción a la hora de construir este tipo de acusaciones.

Se ha vuelto a usar una ley represiva que supuestamente sólo se puede aplicar contra el terrorismo, para acosar y detener activistas, periodistas, intelectuales y otras personas que defienden los derechos democráticos. Se ha usado la Unlawful Activities (Prevention) Act (UAPA), una ley que ya ha sido criticada incluso por medios indios, por ser un arma política que sirve para acallar voces críticas dentro de India. El perfil mayoritario de detenidos suele ser opositores al Estado indio en general, y en particular activistas que denuncian la represión del Estado indio, luchadores por los derechos democráticos y del pueblo. También hay una gran cantidad de detenciones en regiones donde existe una lucha contra el Estado indio como Cachemira.

De nuevo estamos ante otro caso más del viejo Estado indio desatando la represión contra su propio pueblo y quienes luchan por los derechos democráticos. De nuevo se usa una ley tan reaccionaria como la UAPA para atacar arbitrariamente a todo aquél que se oponga a los intereses de las clases dominantes indias que sirven a los intereses del imperialismo. Al hacerlo, se muestra la hipocresía de aquellos medios de comunicación del imperialismo que afirman que India es “la democracia más grande del mundo”, revelando que en realidad, es una “cárcel de los pueblos”.

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