KKE (m-l) – 1º de Mayo: ¡Con lucha e ideales comunistas en la lucha contra la explotación y la guerra!

A continuación compartimos una traducción no oficial de un comunicado del Partido Comunista de Grecia (marxista-leninista) [KKE (m-l)] que hemos recibido por correo.


Hace 140 años, en Mayo del 1886, los huelguistas en Chicago… hace 90 años, en Mayo de 1936, los huelguistas del tabaco en Tesalónica… Ocho años después, en el Primero de Mayo del 1944, los 200 comunistas en Kaisariani…

La historia del Día del Trabajoes la historia de la clase obrera y el pueblo. La historia de la lucha contra la explotación capitalista. La historia de la lucha por construir una sociedad de igualdad y libertad, una sociedad socialista. Y al mismo tiempo, es un llamado vital a las luchas de nuestro tiempo, las luchas que debemos construir hoy.

Hoy, las vidas del pueblo están siendo aplastadas por el deseo insaciable del capital de más ganancias. Hoy, mientras que la red de contradicciones, rivalidades y callejones sin salida del sistema capitalista-imperialista crece y se hace cada vez más complicada, atrapando países y pueblos que están pagando un precio grande. Es el precio que ya están pagando los pueblos de Irán, Líbano y Palestina, los pueblos de toda la región de Oriente Medio, y a su lado, los pueblos de Ucrania, en el mayor frente de guerra que permanece ampliamente abierto durante más de cuatro años. Es el precio pagado por el pueblo de Cuba, ahogado bajo el bloqueo del imperialismo norteamericano. Es el precio que los pueblos y la clase obrera en general son llamados a pagar para continuar alimentando los planes de guerra del imperialismo.

La llama que los imperialistas estadounidenses encendieron en Oriente Medio no muestra signos de extinguirse, sino que está siendo constantemente prendida, con mayor intensidad y convirtiéndose en más peligrosa. No es algo “anormal” de Trump, sino más bien la necesidad del imperialismo estadounidense para recuperar la tierra perdida, continuar dominando a las potencias imperialistas, y especialmente a Rusia y China. Es la naturaleza del sistema capitalista-imperialista que se alimenta con la destrucción y la guerra. Y lo que estamos experimentando hoy es nada más que la preparación de los condicionamientos para la siguiente carnicería generalizada.

En este camino de pesadilla, el imperialismo utiliza a la clase obrera y al pueblo como “combustible”. A aquellos que se sacrifican diariamente en el altar del beneficio capitalista se les está pidiendo ahora sufrir consecuencias más duras. Las masas amplias del pueblo deben ver el desmantelamiento de sus derechos (laborales, sociales y políticos) y su subordinación a las demandas de la “economía de guerra” como “normales” y “evidentes”. Debemos aceptar los sacrificios impuestos por la expresión de crisis del sistema capitalista-imperialista que conduce a la guerra.

No es suficiente que el trabajo de 8 horas haya aumentado hasta las 13 horas. No es suficiente que los salarios y pensiones hayan sido recortados, que el derecho a seguridad social y atención médica haya sido erosionado y que el pueblo sea obligada a trabajar hasta bien entrada la vejez. No es suficiente que los lugares de trabajo se conviertan en infiernos y trampas mortales para los obreros. No es suficiente que una avalancha de leyes se promulgue para destruir sindicatos y huelgas. El Capital quiere todo. Quiere recuperar todo lo que la clase obrera ha ganado a través de lucha y batallas duras. Y sobre todo, quiere borrar de la conciencia de los obreros y el pueblo la perspectiva de derrocar este sistema y construir una sociedad de igualdad e libertad—en otras palabras, todo lo que el Primero de Mayo simboliza.

Por eso la burguesía y su gobierno estuvieron aterrorizados por la profunda emoción con la que el pueblo recibió las fotografías de los 200 comunistas ejecutados en Kaisariani. Por eso el “civilizado” Occidente criminalizar las ideas comunistas. Porque saben que solo estas ideas pueden armar a las masas, otorgándoles sostenibilidad y una dirección a sus luchas, que están surgiendo a escala cada vez mayor. A los millones que demostraron su solidaridad con Palestina alrededor del mundo. A la juventud rebelde en Nepal. A la multitud de gente que manifestó en nuestro país por Tempi, pero también a los campesinos que lucharon por “no más de lo mismo”.

No importa cuánto quieran desacreditar a estas ideas, no importan cuánto quieran «borrarlas”, estas ideas serán acogidas otra vez por las masas y se convertirán en su guía e inspiración. Contra la política burguesa de dependencia, pobreza y represión. Contra la retórica vacía y todo tipo de «salvadores». Contra las ilusiones parlamentarias. Contra las batallas falsas y la izquierda sumisa. Contra el “sindicalismo” de los salones de reuniones y los especulación. Pero también contra la extrema derecha y el fascismo.

Este es el camino de la clase obrera y las masas; fue y sigue siendo el mensaje clasista del Día del Trabajo.

Buró Internacional de KKE (m-l)

Previous post Reporte del Primero de Mayo de Dinamarca
Next post México: 1 Mayo ¡Reconstituir el PCM!