El NPA elimina dos soldados de las Fuerzas Armadas de Filipinas

A continuación compartimos una traducción no oficial de un comunicado del Nuevo Ejército del Pueblo (NPA) Negros Suroeste publicado por la Philippine Revolution Web Central (PRWC) el 5 de mayo.


Dos soldados de las AFP eliminados en una contraofensiva del NPA en Cauayan; un campesino ha sido detenido

Dos miembros del 47.º Batallón de Infantería (IB) fueron eliminados ayer, 4 de mayo, alrededor de las 5 de la mañana, tras una ofensiva exitosa de una unidad del Comando Armando Sumayang Jr. (ASJC-NPA) en Sitio Matab-ang, Barangay Masaling, municipio de Cauayan. La unidad del NPA logró retirarse sin sufrir daños tras la acción.

Los militares fascistas (15.º y 47.º IB) han estado operando en las zonas montañosas de las ciudades de Cauayan, Candoni, Ilog y Sipalay y Kabankalan desde febrero. La última operación haras lanzada por el NPA en Sitio Looy, Barangay Yaoyao, el mes pasado también fue en respuesta a las demandas del pueblo por la dañina presencia de tropas reaccionarias en estas áreas.

La ASJC-NPA condena firmemente el secuestro de José Escamilla, residente de Sitio Pulo, Barangay Masaling, tras el enfrentamiento. Aunque sea liberado horas después, esto suele realizarse por parte de las tropas fascistas para que tengan a alguien a quien culpar y desahogar su ira por el fracaso de su operación militar, y la mayoría de las personas terminan siendo víctimas de amenazas, rendición forzada o falsificación de pruebas.

El pueblo también observó que las Fuerzas Armadas de Filipinas (AFP) han estado utilizando sus helicópteros desde abril hasta ahora, lo que demuestra el uso arrogante de los fondos estatales para la militarización, mientras que el pueblo sufre los altos precios de los productos, y los salarios muy bajos.

La retórica de las AFP de que sus datos provienen del pueblo también resulta inverosímil, pues las masas campesinas y obreras ya saben que solo unos pocos individuos son utilizados como colaboradores militares. Estos mismos individuos se encuentran alienados de sus reivindicaciones, ya que se han convertido en el equivalente del fascismo de Estado y el terrorismo, que han aprendido a violar los derechos humanos tanto en zonas rurales como urbanas. Son, además, objetivos legítimos de la justicia revolucionaria, especialmente aquellos que han derramado sangre y causado un gran daño a la lucha y al pueblo.

El espíritu revolucionario del NPA seguirá vivo para defender los intereses y derechos del pueblo. Cada día hay más motivos para luchar, apoyar y tomar las armas en favor de las masas campesinas y obreras, oprimidas y explotadas durante mucho tiempo en un sistema controlado únicamente por la clase dominante.

Previous post México: 30 DE ABRIL: ¡SANDRA VIVE!
Next post Reporte del Primero de Mayo en Polonia