La guerra de agresión del imperialismo yanqui contra Irán – Día 157
Imagen de cabecera: misiles iraníes Zolfaghar y Zolfaghar Bassir desplegados en una exhibición temporal de las fuerzas armadas en Teherán el 29 de julio. Fuente: AP via Al Mayadeen
El jueves 30 de julio, el imperialismo yanqui atacó dos edificios residenciales en la isla de Qeshm, asesinando a una familia, incluyendo un niño pequeño, e hiriendo otros dos niños como parte de un nuevo ataque a gran escala contra Irán.
La Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) anunció un ataque en respuesta a estos crímenes en el mismo día, destruyendo tres aviones americanos F-35 y causando otros daños con un ataque con misiles contra la Base Aérea de Azraq en Jordania. El CGRI declaró que esta base fue usada para lanzar bombas antibúnker responsables de los asesinatos mencionados anteriormente.
Además, el viernes el ejército iraní realizó más ataques, declarando que sus drones atacaron hangares de cazas, sistemas de comunicaciones por satélite y almacenes de equipamiento militar en la Base Aérea de Ahmad al-Jaber en Kuwait, como respuesta por “los últimos ataques por parte de los militares terroristas de Estados Unidos”. El ejército iraní declaró que la base aérea es central para las operaciones aéreas y de vigilancia de Estados Unidos en la región, funcionando como un punto central para el apoyo aéreo militar estadounidense. Los ataques conjuntos del ejército iraní y el CGRI han hecho cada vez más difícil y costosa la interceptación de drones y misiles iraníes para las fuerzas estadounidenses, incluso aunque Washington ha reforzado la región con algunos de sus más avanzados sistemas de defensa aérea.
El ejército iraní también anunció el jueves que llevó a cabo ataques con drones sobre bases estadounidenses en Baréin y Kuwait. En Baréin, la Base Aérea Sheikh Isa fue golpeada dañando los generadores de electricidad, sistemas de navegación e instalaciones administrativas. En Kuwait, el CGRI reivindicó un ataque sobre la Base Aérea de Ali Al Salem que destruyó hangares de drones y un silo de almacenamiento de combustible para aviones y helicópteros militares.
Hoy Irán ha anunciado la eliminación de dos agentes del Mossad acusados de enviar coordenadas de localizaciones militares y de seguridad sensibles, imágenes e información a los servicios secretos. Irán también ha interceptado un dron no identificado sobre el Estrecho de Ormuz.
Actualmente Irán está realizando negociaciones con Omán al respecto de la gestión del Estrecho de Ormuz, y está reafirmando los derechos asignados en el Memorando de Entendimiento que se firmó con Estados Unidos. Paralelamente, el imperialismo yanqui trata de forzar un nuevo acuerdo, amenazando con una agresión aún mayor. Después de haber parado los ataques nocturnos a inicios de agosto, Trump amenazó afirmando que Estados Unidos planeaba un ataque contra Irán, uno como el que no se ha visto desde la Segunda Guerra Mundial, y afirmó que hoy se han iniciado nuevas conversaciones con Irán, lo cuál ha sido negado por éste último.
Diferentes informaciones apuntan que Trump muestra una frustración creciente debido a las dificultades que el imperialismo yanqui está enfrentado debido a la resistencia iraní contra la agresión. Incluso medios y analistas burgueses están apuntando cada vez más claro que el imperialismo yanqui ha fallado a la hora de alcanzar sus objetivos principales a pesar de los varios meses de guerra, analizando los resultados de la guerra como una “derrota estratégica” para el imperialismo yanqui, como apunta el New York Times. Por otra parte, think tanks imperialistas renombrados como Chatham House han definido el resultado de la guerra como una “derrota estratégica y una vergüenza”.