India – NCC del PCI (Maoísta): Oportunismo Posmoderno
A continuación compartimos una traducción no oficial de un documento del Comité de Coordinación del Norte (NCC) del Partido Comunista de India (Maoísta) [PCI (Maoísta)] que hemos recibido.
Oportunismo Posmoderno
Junio de 2026
Introducción: la confusa pequeña burguesía en la revolución india
Desde el comienzo de la sociedad de clases, la crisis comienza a expresarse en varias dimensiones de la existencia humana (social, política, económica, biológica etc.). Empeoró y se volvió más frecuente cuando el reinado del capital se institucionalizó. En la era actual del capitalismo mundial, la crisis es un fenómeno constante, de hecho es un resultado de las contradicciones inherentes al capitalismo; el capitalismo se basa en el modelo de apropiación individual (los productos del trabajo humano son confiscados por el capitalista) y producción colectiva (los obreros hacen el proceso de producción colectivamente). Esta contradicción básica es la causa de todas las crisis actuales, ya sea en el mercado de valores, el mercado de datos, las industrias extractivas, la tierra, las unidades industriales, el mercado inmobiliario y otras unidades generadoras de capital similares; estas crisis impulsan la economía, la sociedad y a los individuos, y determinan la capacidad mental y física de las personas. Esto da lugar a la alienación respecto al proceso de producción y a la reducción del papel participativo del individuo en las estructuras sociales y naturales. A esto se denomina “alienación”. El camarada Marx dijo que la alienación no solo se manifiesta en el resultado, sino también en el proceso de producción y en la propia actividad productiva. El obrero no se siente cómodo en su trabajo, al que ve sólo como un medio para satisfacer otras necesidades. Para los obreros, el trabajo es una actividad dirigida contra ellos mismos, que es independiente de ellos y no les pertenece. Este trabajo alienado logra alienar al hombre de su especie. La vida específica, la vida productiva, la vida que crea la vida, se convierte en un mero medio para mantener la existencia individual del obrero, y el hombre es alienado de sus compañeros. Finalmente, la naturaleza misma se aliena del hombre, quien así pierde su propio cuerpo inorgánico.
Esa angustiosa crisis psíquica del individuo que está involucrado en el proceso de producción también tiene su reflejo en las clases medias. Durante la crisis del coronavirus en India, millones de obreros e individuos de las clases medias se dirigieron hacia sus aldeas. La pandemia puso al descubierto la brecha inherente a la sociedad, que de otro modo quedaba oculta tras las imponentes autopistas, vías rápidas y carreteras. Las clases obreras junto con una sección de las clases medias migraron de sus lugares de trabajo hacia sus aldeas, muchos murieron en este proceso. ¿Qué explica esta migración? ¿No es esto una alienación social? La falta de un sentido de pertenencia a un lugar los hizo sentir vulnerables. Claramente las ciudades no son para los obreros, son un sitio para ganar fuerza (dinero) con el fin de retirarse a las aldeas. Pero las ciudades tampoco son un lugar que deba ser asociado con las clases medias. Para la clase media es una idealización. La clase media desea la ciudad, pero la ciudad nunca la acepta completamente. La parte superior de esta clase se mantiene como el ejército de reserva de los pretenciosos gobernadores de la ciudad. La gran parte de las secciones baja y media de la clase media que no tiene empleo o está severamente explotada al trabajar casi 20 horas al día sin poder sostenerse, forman un gran estrato de población desempleada o empleada muy precariamente. Se sienten alienados de la sociedad y de las instituciones familiares; las expectativas familiares, sumadas a la necesidad de ejercer la supremacía feudal en la sociedad o en los pueblos, asfixian a las clases medias. Finalmente el individuo culpa su propia existencia, se desespera por no poder complacer a la familia y la sociedad. El individuo pone la culpa de todos sus errores en sí mismo. La razón para culparse a uno mismo de la situación desafortunada es la lógica básica y más primitiva del capital. Esto desvía la ira del pueblo que debería ser contra un orden mundial centrado en el capital, hacia uno mismo. La cuestión de vacío y de falta de sentido en la vida se convierte en el tema de la moral individual burguesa, lo que lleva al individuo a todos los tipos de enfermedades mentales y físicas. El individuo clama pidiendo ayuda, pero nadie acude en su auxilio; la moral individual de la burguesía no es la respuesta para la clase oprimida.
La naturaleza precaria de las clases medias se debe a la posición política que ocuparon. Lo que hay en la economía se refleja en la política. Una sección de la clase media se conecta con la lucha de la clase obrera y se asocia con su Partido, por lo que esta sección permanece intacta y se dirige hacia su liberación. Mientras que su sección superior está influenciada por la propaganda burguesa liberal y encuentra consuelo en las drogas, el consumismo, el sexo etc… Está tan paralizada por la propaganda de las clases dominantes que no ve esperanza en el lento pero constante impulso que va cobrando el proletariado en el Partido comunista y, bajo la apariencia de neutralidad política, se alinea con los Partidos de la clase dominante, mientras que, aunque jura constantemente ser ideológicamente flexible, sigue la ideología y la política de la clase dominante y sus Partidos, pero sigue sintiendo que le falta algo. Este “eslabón perdido” le persigue y nunca llega a integrarse del todo en las clases dominantes. La indecisión en todos los ámbitos de la existencia es lo que define a esta clase. Esta desintegración casi se acentúa tras la restauración capitalista en China. Desde que los revisionistas llegaron al poder en China, un sector de la clase media se ha acercado mucho a la clase dominante y está difundiendo falsedades sobre el comunismo y su inevitabilidad. Esto es típico del carácter de la clase media que el camarada Marx había destacado en Lassalle y contra estas tendencias lucharon el camarada Lenin y el camarada Mao para construir un verdadero Partido bolchevique. En tiempos oscuros cuando nuestro movimiento se volvió muy débil, la clase media fue la primera que huyó de la ideología de clase del movimiento proletario y se convirtió en esclava de la ideología burguesa. Esta huida significa una falta de espíritu revolucionario y la incapacidad para llevar una vida proletaria. La honestidad intelectual también es negada por el oportunista (intelectual pequeño burgués liberal) que en lugar de analizar sus propios fallos, empieza a dudar de la teoría y la línea política que practicaba alguna vez tiempo atrás. Finalmente sale con algunas teorías viejas y redundantes a través de las cuales ataca la teoría revolucionaria del marxismo-leninismo-maoísmo y se une a la reacción.
En el contexto indio, el movimiento revolucionario contra la feudalidad y el imperialismo, particularmente contra el orden feudal brahmánico de la sociedad india, inspiró a la pequeña burguesía en el movimiento, en el que vieron una liberación del yugo ortodoxo de la familia patriarcal, del ser superior, de la fe ciega, de las castas y los lazos de parentesco. Esto marcó un período durante el cual las amplias masas de la pequeña burguesía desde las universidades y facultades se unieron al movimiento antifeudal y anti-imperialista por todo el país. La pequeña burguesía podía conciliar su propio deseo de liberarse de las ataduras del feudalismo con la libertad de dedicarse al arte y a la política que ella misma eligiera, con la necesidad proletaria de lograr la Revolución de Nueva Democracia para avanzar hacia el Socialismo y finalmente al Comunismo, resultando en un gran influjo de clase media en el movimiento revolucionario. Pero cuando el movimiento revolucionario se debilitó, sus miembros cayeron mártires y la zona bajo su control se redujo. Entonces esta pequeña burguesía fue la primera en reclamar que el camino que debíamos seguir es agotador y largo, que el futuro que se presenta es sombrío y todo lo que se puede ver es destrucción. Basan su juicio en la experiencia y, sobre todo, en la experiencia personal vivida.
El aspecto teórico se amordaza y olvida; lo que ahora tienen es una experiencia de derrota, en el que se basan para tender a detener a cualquier persona que intenta reconstruir lo viejo. Abandonan el campo de los revolucionarios. La teoría como guía para la acción y como ciencia para comprender el desarrollo y el éxito del movimiento o fenómeno se dejó a un lado. Finalmente quedamos con una clase que, por un lado, se aleja de la orden gobernante actual, mientras que, por otro lado, han abandonado el movimiento revolucionario en busca de consuelo. ¿Qué será la parte consciente de esta vida? ¿En que ideología encontrarán su consuelo? La respuesta evidente es tal ideología que niegue ambos extremos pero muy subrepticiamente provee espacio para la dominancia de la ideología del estado gobernante. Estas teorías varían según el tiempo y el espacio; se vuelve Machista [Nota del traductor: Seguidores de Ernst Mach, a quien Lenin describió como el “representante más popular del empiriocriticismo” en “Materialismo y Empirio-criticismo”, 1908] en algunos lugares, ambedkarita [Nota del traductor: seguidores de Ambedkar, quién realizó el boceto de la Constitución de India] en otros desarrollándose más aún hacia el posmodernismo. En la situación actual de India y las condiciones políticas a nivel mundial es la ideología del posmodernismo la que guía y fortalece la sección reaccionaria de la pequeña burguesía. El oportunista argumenta a partir de los dichos de los teóricos y académicos posmodernos y reaccionarios como Foucault y otros. Los oportunistas del tiempo de Lenin y Mao eran seguidores de la escuela Machista/Confuciana. No sería exagerado decir que todos los oportunistas de nuestra época son seguidores de las ideas posmodernas.
La indecisión de los oportunistas y la negación de la verdad objetiva, la metanarrativa por parte de los teóricos posmodernos proporciona el mejor espacio para la unidad entre el oportunismo y las ideas posmodernas. El capital financiero imperialista ha desarrollado un excelente aliado en forma de las ideas posmodernas. La fuerza de este aliado es muy grande, incluso dentro del Partido, la lucha de dos líneas se gira en torno a la lucha contra las ideas posmodernas y pensamientos. La resolución de agosto de 2024 del Buró Político (BP) considera el posmodernismo como uno de los factores que llevan al retroceso del movimiento. Establece que es urgente delimitar la influencia del posmodernismo dentro del Partido y cómo los oportunistas derivan su poder teórico y político de él. Nuestro Partido en la edición n.º 20 de People’s War había publicado un artículo sobre el posmodernismo, en el que se destacaron varias tendencias del posmodernismo dentro de la estructura y camaradas se identificaron. El artículo mostró cómo el asalto del posmodernismo sobre nuestro Partido es parte de una gran ofensiva psicológica del Estado. Además, el artículo también declaró que además de su papel ideológico, el posmodernismo es un instrumento político de las clases dominantes para despojar a la clase proletaria de su Partido. Actualmente cuando nuestro Partido está librando una dura y decidida lucha política e ideológica contra el oportunismo-liquidacionismo-revisionismo, es muy importante identificar las principales ideologías de las clases dominantes que ayudan a sostener al oportunismo.
La lucha de Lenin contra el empiriocriticismo y los oportunistas
El siglo XX comienza con la lucha contra el oportunismo en la filosofía. A principios de 1908 surgieron serias discrepancias entre los bolcheviques sobre cuestiones filosóficas. Lenin se había opuesto a las visiones filosóficas de A. Bogdanov desde 1906 e incluso antes, y adoptó una posición inflexible hacia aquellos bolcheviques, A. Bogdanov, A. Lunacharsky, V. Bazarov, que difundían visiones idealistas en su simposio, ‘Ensayos sobre la filosofía idealista y el revisionismo en la filosofía’, que fue una reflexión de ese decadencia que comenzaba a manifestarse en la “sociedad” política y en los Partidos políticos como resultado de la derrota de la revolución de 1906. Lenin, quien siempre atribuyó gran importancia a la pureza de la ideología marxista, luchó duramente contra los seguidores del empiriocriticismo, en defensa del materialismo dialéctico, en defensa de las principios filosóficos de Marxismo. En 1908 Lenin completó un importante libro filosófico, “Materialismo y Empirio-criticismo”, libro que secunda al del camarada Engels, “Anti-Dühring”, se convirtió en una herramienta para llevar más allá la lucha contra el oportunismo, particularmente contra el Liquidaciónismo.
La filosofía del empiriocriticismo fue propuesta entre 1890 y 1910, cuando el capital financiero estaba en proceso de establecerse en todo el mundo, era el período cuando el capitalismo estaba desarrollándose hacia el imperialismo. La naturaleza reaccionaria del capital financiero se estableció en el escenario político, lo que llevó a la agitación obrera y a protestas masivas en Moscú y otros lugares, después de lo cual hubo una represión enorme contra el movimiento revolucionario, el Partido y el pueblo. Esto causó que muchos intelectuales pequeñoburgueses abandonaran el Partido. En filosofía esta deserción se identificó con el reaccionario empiriocriticismo. En esa época el camarada Lenin abrió dos frentes: uno político, en el cual sabemos que durante 1908 a 1917 el camarada Lenin escribió varios artículos denunciando a los liquidadores y oportunistas que deseaban hacer del Partido una unidad abierta, legal y amorfa. Mientras que el otro frente, de necesidad destacable, era en la filosofía donde tuvo que vencer a la escuela del empiriocriticismo. La lógica de la escuela del empiriocriticismo era en esencia oportunismo. Entendiendo esto el camarada Lenin casi la aniquiló en su libro. Presentamos a continuación una comparación entre la oportunismo y el empiriocriticismo. Ésta nos ayudará a entender el impulso filosófico dentro de la cuestión política planteada por entonces por los oportunistas. Muchos de estos encontrarán analogías con los oportunistas de nuestro tiempo contra quienes nuestro Partido lucha.
| Empiriocriticismo | Oportunismo | |
| Sobre la experiencia | Idealismo subjetivo: sensación de que el individuo es lo primordial | Idealismo subjetivo: debido a que dan importancia a su propia experiencia en el movimiento y niegan la importancia de la teoría como luz guía. Ponen el rol del individuo y sus sentimientos en el centro de la política. |
| Sobre la verdad objetiva | No hay verdad objetiva. La verdad es una forma organizativa de la experiencia humana | La verdad es siempre relativa y por tanto debe ser condicional. No puede haber verdad absoluta. |
| Apartidismo | Intenta proyectarse a sí mismo como neutral. No es ni idealista, ni materialista, mientras que en esencia es idealista subjetivo. | Nunca declara una línea política de forma clara. Siempre va de un sitio a otro como una serpiente. Teoría de las dos sillas. |
| Sobre la causa y el efecto | No hay causa ni orden en la naturaleza, todo es experiencia subjetiva que se refleja en nuestro lenguaje. | Hay muchos factores responsables de un efecto, por ello sería erróneo encontrar la causa en un factor. |
El oportunista y el seguidor del empiriocriticismo niegan la presencia de la verdad absoluta. Porque es en su interés de clase mantener la verdad vaga e indefinida para que puedan seguir lo que les conviene más. Esto es el rasgo básico del oportunismo, ellos se sientan sobre dos sillas, esta relatividad se explica en la obra sobre el empiriocriticismo. El camarada Lenin explica cómo un comunista debe abordar esta pregunta. Dice: “En una palabra, toda ideología es históricamente condicional, pero es incondicional que a toda ideología científica (a diferencia, por ejemplo, de la ideología religiosa) corresponde una verdad objetiva, una naturaleza absoluta, Diréis: esta distinción entre la verdad absoluta y la verdad relativa es imprecisa. Y yo os contestaré: justamente es lo bastante «imprecisa» para impedir que la ciencia se convierta en un dogma en el mal sentido de esta palabra, en una cosa muerta, paralizada, osificada; pero, al mismo tiempo, es lo bastante «precisa» para deslindar los campos del modo más resuelto e irrevocable entre nosotros y el fideísmo, el agnosticismo, el idealismo filosófico y la sofística de los adeptos de Hume y de Kant”. La negación de la verdad absoluta sigue siendo un rasgo del oportunista en la actualidad. Cuando cada pregunta o tema es planteado de forma relativa, el oportunismo encuentra la mejor manera de evadirse y adoptar aquello que le conviene. Ser clandestino o abierto es un concepto relativo para ellos, formar un Partido disciplinado es otra vez un concepto relativo. Con la relatividad viene una excusa para no hacer lo que se esperaba de uno mismo, y cuando algo es relativo nadie puede acusarte de haberte desviado de la línea. Así era el concepto de la negación de la verdad absoluta para el oportunista. Era como si la escuela del empiriocriticismo le proporcionara una bombona de oxígeno a los oportunistas en tiempos de ataque generalizado por parte de los bolcheviques.
Otro rasgo perturbador del empiriocriticismo como filosofía es que hace al individuo tanto el sujeto como el objeto de análisis. Este tipo de hiperindividualismo lleva a sentimientos y especulaciones subjetivas y no científicas en la práctica. La pequeña burguesía que se asustó del levantamiento proletario fallido, no pudo reunir el valor para seguir la ideología que exige la paciencia y la valentía. Finalmente encuentra consuelo en una filosofía que niega la necesidad de tomar partido, que alienta a ser evasivo. Promueve el individualismo al afirmar que las emociones individuales son partes constituyentes de la verdad más importantes que la lógica. A través de la lógica uno se asocia con el proletariado para la liberación, pero cuando alguien da más importancia a las emociones entonces encuentra métodos para quedarse confinado en sus propias necesidades personales. Esta es la moral burguesa de la escuela del empiriocriticismo. Los pensamientos del empiriocriticismo crearon y fortalecieron el oportunismo dentro del movimiento comunista. Pero la Revolución de Octubre en Rusia que sacudió al mundo, destruyó todas las esperanzas del empiriocriticismo y consolidó el Leninismo. Después de la revolución en Rusia, China también siguió el camino establecido por el marxismo-leninismo y bajo la dirección del camarada Mao la revolución fue exitosa en China en 1949, y el marxismo-leninismo-maoísmo como una nueva y avanzada forma del marxismo-leninismo también se estableció. Por lo tanto, la mitad del mundo se volvió rojo. Esto fue un golpe devastador para las potencias imperialistas. Para reconstruirse necesitaban ajustes en dos frentes, uno era en la economía política mientras que el otro era en el frente ideológico. El ajuste de la economía política se produjo en forma del plan Reagan-Thatcher que se conoció como política neo-liberal. En el nivel ideológico, el posmodernismo se convirtió en una nueva herramienta, también era neo; el neoempiriocriticismo. Esto lo hicieron con la estrategia de bloquear la influencia comunista en las universidades promoviendo la izquierda no comunista, que en realidad eran los seguidores del empiriocriticismo de la actualidad. Simplemente eran posmodernos, académicos revestidos de marxismo. A veces se llamaban a sí mismos nueva izquierda, o izquierda radical o neomarxistas.
Viendo la enorme influencia del marxismo-leninismo en los campus europeos, el imperialismo estadounidense asignó la tarea a la CIA de asegurarse de que la propaganda comunista no alcanzara las universidades europeas y con este fin se formó un equipo especial de la CIA compuesto por expertos de diversas academias y países. Planificaron una estrategia, cuya idea era unir a todos los intelectuales de la izquierda no comunista que reemplazarían a los intelectuales comunistas. Los intelectuales de la izquierda no comunista eran financiados por la CIA y se les asignaron responsabilidades para escribir y difundir artículos y tesis para atacar al comunismo y el marxismo, en particular sobre las prácticas que se estaban llevando a cabo en ese momento en la URSS y China. Las tesis que animaron toda esta movilización de la Izquierda No Comunista fueron apoyadas por los siguientes intelectuales con entusiasmo: Chip Bohlen, Isaiah Berlin, Nicolas Nabokov, Averell Harriman y George Kennan. Este equipo recibió la tarea de luchar contra el totalitarismo. El equipo estaba destinado a ser secreto y se asignaron tareas individuales y colectivas a sus miembros.
En el frente de la economía política, otra vez la potencia imperialista se encontró en crisis. El capital financiero se concentró cada vez más en pocas manos. Los bancos se hicieron más poderosas mientras que el consumidor no tenía dinero para pagar los préstamos. Mientras que la crisis en la economía se agravaba, la inquietud política y el movimiento de las masas surgieron por todo el mundo; la década de 1960 se convirtió en la década de la revolución en todo el mundo. La revolución socialista mundial parecía más cercana en ese momento. Sin embargo, con una serie de traiciones por parte de las direcciones revisionistas en Rusia por Khrushchev después del camarada Stalin, y en China por Deng después del camarada Mao, el proletariado mundial se quedó sumido en un profundo dolor. La pequeña burguesía también perdió su esperanza. En tales momentos cuando el poder del proletariado mundial no tenía ningún poder estatal, la burguesía imperialista promovió las ideologías llamadas de izquierda no comunista, que en realidad eran el neoempiriocriticismo y esta ideología se conoció como posmodernismo. La pequeña burguesía que estaba llena de dolor fue románticamente atraída por la ideología de la clase dominante, el posmodernismo. El posmodernismo está presente en todo, desde el arte, la literatura, la arquitectura hasta el sexo y la comida, todo lo que nos rodea tiene su huella. Así de fuerte fue la máquina propagandística de las potencias imperialistas contra el comunismo. El equipo de intelectuales de izquierda anticomunista junto con sus jefes de la CIA lo hicieron realmente bien y obtuvieron resultados al establecer una posición firme del posmodernismo en los campus.
Los posmodernos-oportunistas y el Partido comunista
El camarada Mao dijo que el Partido es la arma más importante y primordial que guiará al ejército popular y el frente unido para liberar al pueblo. Además, dijo que solo se puede construir la unidad de Partido con claridad ideológica. El camarada Mao dijo “Sobre esta base – la identidad de criterio que tenemos en lo ideológico y lo político, así como en cuanto a la serie de políticas -, nuestro Partido podrá estrechar más sus filas.” Sin el centralismo ideológico dentro del Partido no hay lugar para hablar de un Partido comunista. Debe haber tal espíritu en cualquier organizador que quiere construir un Partido. Para un organizador de Partido, la ideología siempre debe ser lo primero. Un organizador es aquel que da prioridad al trabajo ideológico por encima de todo lo demás. En el contexto de nuestro Partido, el trabajo en el frente ideológico ha adquirido una importancia todavía más grande. Por un lado, nos enfrentamos al asalto más serio y letal sobre la dirección del Partido, mientras que por otro lado, los elementos oportunistas-liquidacionistas-revisionistas intentan convertir el Partido en una organización sin sentido adecuada para la clase dominante. Si queremos revivir el Partido, si queremos liberar a los oprimidos y explotados del asalto fascista comprador feudal, entonces lo único a lo que debemos aferrarnos es al marxismo-leninismo-maoísmo. Debemos erradicar toda ideología no marxista entre nosotros. Si nos adherimos a nuestra ideología, entonces mañana, si no hoy, saldremos victoriosos, pero si somos vagos aunque sea por un momento en el frente ideológico de nuestra lucha, causaremos la destrucción de todo lo que nuestros mártires han logrado con su sangre.
Debemos recordar que el oportunismo de derecha es la principal amenaza ante nosotros. Nuestro Comité Central del BP también reconoció la desviación de derecha como uno de las causas del retroceso. Sin embargo, algunos entre los oportunistas están cacareando que el oportunismo de izquierda también es igualmente peligroso para el Partido. Este énfasis en la desviación de izquierda es fundamentalmente una cobertura para ocultar su ataque a la línea genuinamente marxista. Porque han virado tanto a la derecha, que el camino marxista correcto aparece como la izquierda para ellos. Sobre esto, el camarada Mao en un panfleto titulado “Las cosas empiezan a cambiar” dijo: «Hay también cierto número de personas que tienen erróneas ideas revisionistas, ideas oportunistas de derecha. Ellas representan un peligro mayor, pues sus ideas constituyen un reflejo de la ideología burguesa en el Partido; suspiran por el liberalismo burgués, niegan todas las cosas en bloque y están vinculadas por miles de lazos con los intelectuales burgueses de fuera del Partido. Desde hace varios meses se viene criticando el dogmatismo, pero se ha pasado por alto el revisionismo. El dogmatismo debe ser criticado, pues de otra manera muchos errores no podrán ser corregidos. Pero ha llegado el momento de que nos preocupemos por criticar el revisionismo.» El dogmatismo es el reflejo de la ideología de la pequeña burguesía dentro del Partido, mientras que el oportunismo de derecha es la ideología burguesa en términos absolutos. Aunque el oportunismo de izquierda o el dogmatismo, también sean peligrosos y necesiten ser corregidos de inmediato, en las condiciones presentes, cuando no hay una fuerza política con desviaciones izquierdistas al nivel del país o del mundo, su influencia es mínima. La discusión sobre el dogmatismo izquierdista surge principalmente de los oportunistas de derecha que desean atacar la línea marxista correcta. El verdadero enemigo ante nosotros es la ideología oportunista-liquidacionista-revisionista. Después de haber reconocido la amenaza principal, debemos entonces señalar sus manifestaciones en nuestro Partido. Las tendencias/desviaciones de derecha se reflejan de la siguiente forma:
1. Intentan hacer que el Partido sea legal y abierto desertando de la vida clandestina y del camino de la lucha armada. Esto lo hacen elevando dudas sobre la práctica de la clandestinidad, dicen que quizás el trabajo abierto también es muy importante y tan importante como el trabajo clandestino. Dicen que la situación ha cambiado, que el Estado ha vuelto más fuerte y por lo tanto debemos reflexionar seriamente sobre nuestra vieja forma de trabajo (Es importante destacar que no han dicho que uno debe desertar la vida clandestina ni que debido a la situación que ha cambiado, la vida clandestina y la lucha armada no sean posibles).
2. Dan prioridad a la democracia en detrimento del papel más importante del centralismo en el método partidario del centralismo democrático. En nombre de la democracia quieren usurpar el poder del HC para que se implemente la línea del Partido a nivel de comité local. Dicen que “seguiremos al HC pero el HC debe preguntarnos antes tomar alguna decisión”. Con este marco de actuación, ellos dejarán de coordinarse con el HC. Jurarán en nombre de los camaradas mártires que están con el Partido y que solo se oponen a la mano dura del HC. Dicen, “seguiré al CC pero aquí el HC no es apto para ser seguido”.
3. Ponen más énfasis en el lenguaje, palabras, símbolos, cartas, signos de puntuación, etc., para encontrar las brechas de poder entre el comité superior y los camaradas/comités inferiores. Dicen que el contenido de la carta o lo dicho en cualquier momento es correcto pero la forma del lenguaje es altamente problemática, que es subjetiva, burocrática y autoritaria. Por lo tanto, se pretende desviar toda la discusión hacia la forma de poder en el lenguaje y en la burocracia inherentes en él.
4. Desprecian cualquier estructura, no forman una estructura o si hay una entonces la mantienen sin autoridad y desprovista de fundamentos para no vincularla con el HC. Cuando se les pregunta sobre este tema, responden que, si un asunto se puede resolver de manera informal, ¿para qué son necesarias las reuniones formales y los informes al HC? Afirman que lo importante es sacar adelante el trabajo, y que la estructura, haya o no, es un aspecto secundario.
5. Se oponen a la postura del Partido sobre el género y la sexualidad; son favorables al amor libre y al sexo libre. Son favorables a la anarquía sexual. Dicen que la postura del Partido sobre el oportunismo sexual y la cuestión LGBT es feudal y patriarcal.
Después de haber mencionado las posiciones del oportunismo de derecha mencionadas arriba, ahora vamos a mirar qué dicen los teóricos posmodernos sobre estas cuestiones.
El primer punto que los oportunistas de derecha plantean tiene que ver con la idea de flujo de Butler, que ella tomó prestada de Foucault; muchos teóricos posmodernos han escrito sobre esto. Quizás es la piedra angular del posmodernismo. Cuanto mayor es la movilidad, mayor es la dificultad para localizar el objeto, y mayor es la incapacidad de definirlo y fijarlo. Tales condiciones debilitarán la estructura concreta como característica, crearán caos y aleatoriedad. El cambio para la filosofía posmoderna siempre es un flujo constante. No conoce etapas, ni saltos, ni límites. El cambio significa aleatoriedad y constancia. Guiados por esta lógica de entender el cambio, los oportunistas de derecha dicen que como la sociedad ha cambiado, el Estado se ha vuelto más poderoso, por lo tanto necesitamos cambiar en consecuencia y abandonar la lucha armada. Esto es una comprensión basada en la aleatoriedad del cambio. Esto es lo que significa la idea de flujo en la teoría de Butler: el cambio es un flujo y es constante, pero para un maoísta, el cambio proviene de lo cuantitativo a lo cualitativo y eso se da a través de una etapa y mediante saltos. No todos los tipos de cambios invitan a cambiar la estrategia de la revolución india. Un mero cambio cuantitativo no conducirá a un cambio cualitativo en la sociedad. Debe haber un salto. Este salto está marcado por etapas. Sin estudiar el salto y la etapa, seguir cacareando el cambio no es nada más que la filosofía posmoderna del cambio. Uno no se debe quedar perplejo ante la idea de cambio; cualquier cambio debe ser entendido en términos de materialismo dialéctico e histórico que nos enseñaron los camaradas Marx, Lenin y Mao; un proceso tendrá etapas en él, y el estudio de estas etapas determinará la naturaleza del cambio y su posible forma y contenido en el futuro. ¿Se atreven estos oportunistas a teorizar sobre el salto y la etapa que afirman haber alcanzado la sociedad? No, no han hecho ningún análisis para respaldar sus afirmaciones; lo único que han hecho es dejarse llevar por la avalancha desenfrenada de la basura que supone la filosofía posmoderna imperialista.
El segundo asunto tiene que ver con la noción foucaultiana del poder. Foucault dijo que el poder es inherentemente opresivo y está en todas partes. Por lo tanto, para subvertir el poder, se celebra cualquier forma de diferencia. Esto suele tomar la forma de un contradiscurso, que incluso si es ilógico, infundado y sin sentido, debe ser celebrado y enarbolado. Por lo tanto, el oportunista de derecha que no acepta al HC como autoridad por cualquier razón, en realidad está impulsado por la lógica de Foucault de que todo el poder es inherentemente opresivo; los camaradas que, en lugar de tomar nota de tal indisciplina, celebran las diferencias del oportunismo de derecha con el HC, también están impulsados por la misma tendencia antiautoritaria; creen que es progresista subvertir el poder por encima de uno mismo. El problema en esto es el concepto antiautoritario que proviene directamente de la comprensión posmoderna del poder. Afirman que se acepta el CC de forma nominal porque se sabe que el CC no será el órgano de negociación directa; de ahí que se utilice un lenguaje oportunista para enmascarar su autoridad. En los casos donde el CC se convierte en el cuerpo de trato directo, estos oportunistas afirman que el CC también ha seguido el camino del HC o se ha vuelto más rígido que el HC. La filosofía de la fenomenología y el existencialismo es el faro de nuestros oportunistas; básicamente son empiristas y luchan por una libertad burguesa radical y el derecho a elegir. Bajo el pretexto de ser comunistas, luchan por la autonomía burguesa y el derecho a practicar su línea política. La ultrademocracia de la burguesía liberal es la libertad radical de la era posmoderna.
Mientras que la ultrademocracia era el rasgo de la anarquía, la libertad radical se basa en el concepto de subversión del poder que puede existir dentro o fuera de una estructura. La subversión del poder proletario es lo que se intenta cuando los oportunistas de derecha no aceptan la autoridad del HC. Pero ¿se atreverán estos oportunistas a subvertir el poder feudal burgués que tiene la autoridad estatal?
El posmodernismo tiene un gran impacto en nuestra sociedad; a medida que aumente la población de clase media, también lo hará la influencia del posmodernismo sobre las masas. En el posmodernismo, el enemigo tiene su arma más eficiente. Previamente su arma era el el estado de bienestar burgués, pero la varita mágica que ha utilizado el posmodernismo no puede ser usada por ninguna otra ideología. El orden mundial imperialista neoliberal necesita consumo masivo. El consumo se facilita mediante un sistema de crédito y digitalización de la economía del mercado. Esto hace que el consumo sea cada vez más una actividad individual basada en la elección individual, gustos y preferencias. El posmodernismo se ha encontrado completamente conectado con el orden neoliberal mundial. El tipo de fluidez y aleatoriedad que caracteriza al mercado de capitales financiero forma parte de su filosofía. Las condiciones materiales del mercado actual fomentan el hiperindividualismo. Al individuo se le ofrecen espacios de mercado privados (como Amazon, Flipkart, etc.), listas de deseos personales, y la limitación económica también tiende a dejarse de lado cuando se le pide que solicite un préstamo, utilice una tarjeta de crédito, juegue o descargue una aplicación, etc. Pero, tras esta fachada, en la práctica nada sigue siendo privado; todo está determinado por la lógica del capital imperial y sus necesidades neoliberales. La ficción de la libertad y la elección impulsa las máquinas ideológicas del mercado. Esta libertad ficticia y este derecho a elegir también encuentran su reflejo en la política.
La importancia de la negación oportunista de la autoridad de HC radica en la economía de mercado digital que ha creado el capital financiero imperialista. Este mercado crea una ficción de elección individual y radical, pero para la imaginación de la pequeña burguesía, el concepto de centralismo democrático aparece como esclavitud porque este requiere un compromiso hacia la ideología y por lo colectivo. Por lo tanto, empezaron su ataque sobre la parte centralista del centralismo democrático, distorsionando el concepto de centralismo democrático para implicar que la democracia es la esencia en éste y debe ser primaria en todos los aspectos y tiempos. Ellos ven el centralismo como un poder y su concepto del poder es el mismo que el de Foucault, quien cree que todo tipo de poder es inherentemente opresivo. Es importante recordar al camarada Mao en el panfleto titulado “Rectifiquemos el estilo de trabajo en el Partido”, donde estableció una posición concreta sobre la pregunta del centralismo democrático hablando contra aquellos que buscan la independencia, dijo: “No comprenden lo que significa el centralismo democrático en el Partido, ni se dan cuenta de que el Partido Comunista necesita no sólo democracia sino, sobre todo, centralismo. Olvidan que, dentro del centralismo democrático, la minoría debe subordinarse a la mayoría, el nivel inferior al superior, la parte al todo, y todo el Partido al Comité Central. Chang Kuo-tao, por ejemplo, pretendió «independizarse» del Comité Central y terminó por traicionar al Partido y convertirse en agente del Kuomintang”.
Los oportunistas tienen una lógica astuta para jugar con los dos aspectos de una contradicción, lo que han hecho desde los días de Bernstein hasta Larin, Martov y en el presente sus seguidores como Devji, Venugopal están dominando en nuestro contexto. Dicen que «cualquier contradicción tiene dos aspectos en ella; por lo tanto, se debe considerar ambos esos aspectos y mientras se alcanza a una decisión sobre el desarrollo del objeto/proceso/fenómeno, se debe privilegiar uno de los aspectos sobre el otro.» El camarada Lenin lo llamó ‘sentarse en dos sillas’. Considerando el texto en sí mismo, para algunos puede parecer correcto pero aquí está la astucia que hablamos, esta astucia fue afilada por el empiriocriticismo que niega la objetividad y la posición partidaria y en la actualidad se ha hecho aún más arraigada en la filosofía oportunista por la lógica posmoderna de los seguidores de Foucault, Derrida, Butler y otros, que dicen que la determinación e identificación de la identidad de un objeto es una ejercicio de poder discursivo y es de naturaleza opresiva; por lo tanto, el oportunista no se fija en el aspecto dominante dentro de una contradicción. La cita anterior de los oportunistas niega el concepto de identidad y nos pone en un mundo imaginario posmoderno de naturaleza aleatoria y fluida; niega el proceso dialéctico y materialista histórico en el desarrollo de una cosa. Es verdad que una contradicción tendrá dos aspectos en cada uno, pero lo que conduce al desarrollo del objeto es la pregunta: ¿cuál de los dos aspectos es principal? Esto es lo que llamó camarada Mao ‘el aspecto principal de la contradicción principal’.
El camarada Mao dijo: «En toda contradicción, el desarrollo de los aspectos contradictorios es desigual. A veces ambos parecen estar en equilibrio, pero tal situación es sólo temporal y relativa, en tanto que la desigualdad es el estado fundamental. De los dos aspectos contradictorios, uno ha de ser el principal, y el otro, el secundario. El aspecto principal es el que desempeña el papel dirigente en la contradicción. La naturaleza de una cosa es determinada fundamentalmente por el aspecto principal de su contradicción, aspecto que ocupa la posición predominante. » Los oportunistas se han separado de esta línea de filosofía, Martin Heidegger es su maestro. Fue él quien dijo que el ser es simplemente un ejercicio en el lenguaje. Derrida dijo que el ser es una ficción creada por el lenguaje. Con este tipo de comprensión, ¿qué margen queda para la contradicción dentro de un ser, para el desarrollo de etapas en el proceso de formación del ser?
Después de haber discutido la filosofía de la contradicción que propone el oportunista, ahora vamos a abordar el tercer tema antes mencionado: la cuestión del lenguaje, las señales, las palabras, etc. Vamos a examinar a Lyotard, el posmoderno, quien afirma que el lenguaje se convierte en un juego en donde la persona con más recursos a menudo dicta la verdad. Derrida dice que el lenguaje es una herramienta para controlar y para referirse a esta jerarquía violenta, Derrida propone la deconstrucción, que consiste en leer en el texto lo que el autor puede haber dado a entender o no; según él, esto puede hacerse sin indagar en la intención del escritor, ya que, según Derrida, el autor ha muerto. Esta teoría sirvió de apoyo a la política oportunista.
Comenzaron a deconstruir el lenguaje del HC, sin preocuparse por comprender la intención/motivo detrás del lenguaje, se enfocaron en las expresiones simbólicas. Esto satisface sus necesidades oportunistas. Nada más y nada menos que Foucault llamó por sí mismo a la escritura de Derrida como «oscurantismo terrorista». Foucault dijo de Derrida: «Escribe tan oscuro que no puedes decir lo que está diciendo, esa es la parte oscurantista y luego cuando se le critica a él, puede siempre decir, “Tú no me entendiste; eres un idiota». Esa es la parte terrorista». Derrida emplea la trampa más antigua de la escuela sofista de filosofía. Esto explica el amor por Derrida en el campo oportunista. Usando a Derrida, uno puede subvertir cualquier lógica y llevarla a ser un juego sin sentido de palabras y símbolos. Los oportunistas utilizan esto para sus propios fines. Atacan la línea política correcta en el Partido mediante esta arma, dicen que el lenguaje es dictatorial y por lo tanto el contenido de todo lo que se está diciendo pierde significado.
Debido a que muchas de las comunicaciones con estos oportunistas fueron mediante cartas, algunos de nuestros camaradas desarrollaron la comprensión de que la práctica de escribir cartas en realidad había complicado el problema. Creían que la comunicación a través de cartas creaba confusiones y malentendidos que solo podrían ser resueltos mediante reuniones personales. Tal comprensión también tiene algunos trazos del posmodernismo en él. El problema no está en las cartas, porque todos sabemos que la historia del movimiento comunista en el mundo ha registrado el mejor uso de cartas para orientar el movimiento y a los camaradas involucrados en él. El problema está en la línea política del oportunista, en el servicio del cual utilizan el lenguaje posmoderno para atacar la línea política del Partido y su dirección.
Otra cuestión muy grave que los oportunistas de nuestro tiempo plantean es en el tema de la estructura. Su posición sobre ésta no es sino postestructuralismo disfrazado de marxismo. Los postestructuralistas creen que en la sociedad tradicional el poder estaba centralizado y organizado dentro de la estructura. Consideran la estructura como inherentemente poderosa, excluyente y opresiva. En contra de lo cual piden una elección individual y libertad radical. Por lo tanto no construyen ninguna estructura, sino que sólo atacan para desconstruirla. Cuando se aplica a la práctica comunista, obtenemos oportunistas que no celebran reuniones del Partido, que no forman ninguna nueva estructura y que deliberadamente mantienen la estructura amorfa. De este modo se aseguran de que el poder no se centralice dentro de la estructura del partido y de que el único poder que siga centralizándose y se vuelva omnipresente sea el poder del Estado, el poder de la clase dominante, mientras que el poder del proletariado, que recae en el partido comunista, se deja que se debilite. Lo que queda en lugar del partido comunista es una postura dictatorial individual, la burocracia concentrada en una sola persona sin ningún tipo de rendición de cuentas ni responsabilidad, que afirma tener siempre la razón; en un proceso así, un individuo sustituye al colectivo. Así vemos cómo el posmodernismo fortalece la línea política burguesa dentro del movimiento comunista.
El último tema en esta serie tiene que ver con la teoría sobre el “género” y la sexualidad por parte de los posmodernos. La famosa frase del posmoderno en este sentido es «más sexo, más libertad». Nada explica su posición mejor que esto. Los posmodernos, particularmente Foucault, atacaron la idea victoriana moderna del género y la sexualidad. Definió el ‘género’ como construcción social. Más tarde, otro posmoderno conocido por la teoría queer infame sostuvo que ‘el género’ es una representación y puede tomar cualquier forma según las experiencias personales. El uso de la palabra ‘género’ en lugar de la palabra biológica sexo fue considerado progresista. Mientras que el uso del término sexo era considerado determinismo biológico y modernista. El ‘género’ representaba la fluidez y aleatoriedad en el punto de vista filosófico posmoderno, brindando espacio a la lógica neoliberal del mercado. Cambiar el género según la elección de un individuo se convirtió en algo común. Aquí también el enfoque era la elección individual y la libertad radical para ser ejercitada.
Esto explica por qué Butler siempre dice que uno se debe preguntar siempre sobre su identidad de género, dudarla y redefinirla. La realidad material fue completamente negada; lo que queda en su lugar es la ficción y la abstracción. El aspecto crítico más importante del posmodernismo es su ataque a la lógica, la racionalidad y la razón mientras simultáneamente privilegia las emociones, los sentimientos, los deseos y el placer. Butler en El género en disputa utiliza el concepto de queer para definir cualquier cosa que subvierte la matriz de poder predominante. La palabra queer es un término ambiguo para colocar en él cualquier cosa que el mercado pueda imaginarse o que se pueda comprar en el mercado. Sin embargo, algunas secciones del oportunismo de derecha no tienen problemas con ello. Ellos consideran la teoría queer como un adjunto del marxismo. Muchos intelectuales oportunistas como Hardt y Negri han comenzado a decir que el placer es parte de la fuerza productiva y por lo tanto la definición de queer y el concepto alrededor de él será una concepto liberador para las fuerzas productivas. Tal vulgarización del marxismo nunca fue realizada antes. Tal vez nunca antes la presencia del Marxismo en el pueblo fue tan débil como ahora.
Bastante contrario a la comprensión posmoderna predominante sobre el sexo y la sexualidad, nuestro Partido sostuvo que la palabra género o queer es un concepto imperialista posmoderno patrocinado por el mercado burgués, y por lo tanto debe ser opuesto con la palabra sexo que en sí misma se utiliza como una descripción para los aspectos biológicos y sociales del sexo. Además, también sostuvo que el cambio de sexo solo se tendrá en cuenta cuando existan condiciones biológicas sustanciales que motivan el deseo de cambiar de sexo; en ausencia de las cuales, dicho deseo es, básicamente, una tendencia ideológica posmoderna impulsada por el mercado y patrocinada por el imperialismo. (Dada la falta de una postura definida sobre la cuestión del cambio de sexo, nuestro Partido no autoriza a sus miembros a cambiar de sexo, pero la postura que acabamos de exponer es una postura general que se aplica tanto al pueblo como a los cuadros, ya que seguirá siendo nuestro principio rector incluso si el Comité Central concediera el derecho a cambiar de sexo). Además de su firme postura, el Partido continuó avanzando en su lucha contra las prácticas sexuales imperialistas anárquicas. Definió la oportunismo sexual. El oportunismo sexual fue definido como el oportunismo en el campo de las prácticas sexuales; los actos sexuales desprovistos de ideología proletaria. Un oportunista sexual es impulsado por una lógica de placer y gozo posmoderno espontáneo, pequeñoburgués, dirigido por el imperialismo. Los intelectuales posmodernos promueven tales prácticas sexuales mientras que los oportunistas se agarran a ello, porque cuando la política está torcida, todos los aspectos de la vida siguen el giro y en cada vuelta la ideología posmoderna sostiene al oportunista. Juntos avanzarán y juntos caerán. Los oportunistas posmodernos no tienen lugar dentro del Partido del legado del camarada Marx, del camarada Lenin y del camarada Mao. Deben ser purgados para que el Partido reviva su trabajo.
Conclusión
El oportunismo como tendencia/desviación/línea dentro de un Partido comunista es el reflejo de la ideología de la clase dominante. Es más peligroso que la bala del enemigo y el método para eliminarlo de nuestro Partido es la lucha ideológica activa. Necesitamos reconsiderar nuestras ideas sobre la lucha de clases. Muchos de nuestros camaradas han tenido la ilusión de que la lucha armada es el único tipo de lucha de clases. Es correcto que la lucha armada es la forma más alta de lucha de clases, pero si nos convertimos en liberales en el frente ideológico y no consideramos la lucha en este frente como parte de la lucha de clases, entonces estamos condenados a perder la lucha en el frente armado. Nadie conoce esta verdad mejor que la clase dominante, por lo que es más activa a nivel psicológico. La clase dominante en su desesperación para atacar la ideología del proletariado ha encontrado una nueva arma en el posmodernismo. Esta es una arma más afilada que el empiriocriticismo del siglo XX. Para vencerlo necesitamos afilar nuestra comprensión sobre el marxismo-leninismo-maoísmo. Si podemos localizar las tendencias posmodernas dentro de nuestras estructuras partidarias, entonces debilitaremos a los oportunistas y las tendencias del oportunismo. Solo la lucha ideológica activa de clase nos ayudará en esta lucha para eliminar las tendencias posmodernas oportunistas dentro del movimiento comunista. El enemigo está llevando a cabo una campaña masiva para destruirnos tanto físicamente como ideológicamente. En tales tiempos, recordemos al camarada Lenin que dijo: «Frente a nosotros, frente a los pequeños grupos de socialistas refugiados en la «clandestinidad» rusa a través de la ancha Rusia, se halla el gigantesco mecanismo de un poderosísimo Estado moderno que despliega todas sus fuerzas para aplastar el socialismo y la democracia. Estarnas convencidos de que acabaremos por romper este Estado policíaco, porque todos los sectores sanos y ascendentes del pueblo están en favor de la democracia y el socialismo, pero para librar una lucha sistemática contra el Gobierno, debemos llevar la organización revolucionaria, la disciplina y la técnica de la acción clandestina a la máxima perfección.» Estas palabras del camarada Lenin explican nuestra tarea central en la actualidad, con firme convicción en el marxismo-leninismo-maoísmo, marchemos hacia el brillante futuro que tenemos ante nosotros.