México: riqueza para la oligarquía, miseria para millones
A continuación compartimos un artículo publicado por periódico Mural el 20 de junio.
Nos quieren vender la idea de que en México “ya hay empleo”, que “la economía va bien” y que “el salario mínimo ha aumentado como nunca”. Y sí, el salario mínimo subió en 2026 a 315 pesos diarios, y en la frontera a 440 pesos. Pero la pregunta real es: ¿para qué alcanza? Porque mientras la comida, la renta, el transporte y los servicios suben cada mes, millones de trabajadores seguimos viviendo al día.
La realidad que vivimos la mayoría del pueblo trabajador no aparece en los discursos oficiales. Lo que sí aparece son cifras maquilladas que intentan esconder el desempleo, la pobreza y la precariedad laboral. Por ejemplo, el INEGI reportó apenas 2.6% de “desocupación” en octubre de 2025. Pero cuando se aplica una metodología más amplia, recomendada por la Organización Internacional del Trabajo, el desempleo real sube hasta 10.1%, es decir, más de 6.8 millones de personas sin empleo.
¿Y por qué pasa eso? Porque las cifras oficiales sólo cuentan a quienes siguen buscando trabajo activamente. Si una persona ya se cansó de buscar porque nadie la contrata, entonces para las estadísticas prácticamente desaparece. Así se construye el espejismo de que “todo va bien”. Además, más del 55% de la población trabajadora vive en la informalidad. O sea: millones trabajan sin prestaciones, sin estabilidad, sin seguridad social y con salarios miserables. Mucha gente tiene empleo, sí, pero un empleo que no alcanza para vivir dignamente.
Y mientras abajo crecen el hambre, la ansiedad y la incertidumbre, arriba la oligarquía vive uno de sus mejores momentos históricos. Sólo en los primeros tres meses de 2026, los bancos privados que operan en México obtuvieron ganancias por 80 mil 669 millones de pesos. Ocho bancos concentraron el 84% de esas utilidades. BBVA ganó 23 mil 553 millones; Banorte, 12 mil 166 millones; Santander, 9 mil 964 millones; y Banamex, 6 mil 883 millones de pesos. Todo esto mientras millones de personas sobreviven endeudadas y pagando intereses absurdos.
Grupo México, propiedad de Germán Larrea, incrementó sus ganancias 57% en el primer trimestre de 2026, alcanzando 1,710 millones de dólares. Estamos hablando de una de las empresas más ricas del país aumentando obscenamente sus ganancias mientras en las zonas mineras persisten salarios bajos, contaminación y explotación laboral. Carlos Slim, por su parte, elevó su fortuna hasta los 125 mil millones de dólares en 2026. FEMSA (OXXO, COCA COLA) reportó ingresos por 207 mil 784 millones de pesos en apenas tres meses. Su utilidad neta llegó a 17 mil 639 millones de pesos. Grupo Bimbo también aumentó sus ganancias netas 32.3%, alcanzando 2 mil 362 millones de pesos en el primer trimestre de 2026.
Y ahí está la contradicción brutal de este sistema capitalista: mientras una minoría acumula miles de millones de pesos y dólares, millones de trabajadores laboran más que nunca y aun así no pueden salir de la pobreza.
Nos dicen que “si a los empresarios les va bien, le va bien al país”. Pero la realidad demuestra otra cosa: nunca habían ganado tanto los grandes bancos y corporaciones, y al mismo tiempo nunca había sido tan difícil para millones pagar una renta, comprar alimentos o imaginar un futuro digno. Porque riqueza sí hay. Lo que existe es una concentración escandalosa de esa riqueza en manos de una pequeña oligarquía, mientras abajo se normaliza la explotación, el desempleo, la precariedad y el hambre.
Porque son los trabajadores, los campesinos pobres, los pueblos indígenas y los sectores populares quienes cargan sobre sus espaldas el peso de este sistema injusto. Solo la organización y lucha revolucionaria permitirá romper las cadenas de explotación y opresión del capitalismo burocrático.