Brasil: Bomba con mensajes anti-imperialistas explota en Maceió
A continuación compartimos una traducción no oficial de un artículo de A Nova Democracia publicado el 10 de julio.
Luciano Hang, empresario monopolista de extrema derecha y propietario de las tiendas Havan, volvió a denunciar lo que calificó de «terrorismo» tras un acto contra una de las estatuas de su empresa, en Maceió (Alagoas). El suceso tuvo lugar a las 2:34 de la madrugada del 2 de julio, cuando dos personas, según las imágenes difundidas, forzaron la puerta de acceso a la réplica de la «Estatua de la Libertad» y detonaron un artefacto explosivo en el interior de la estructura, dejando volantes con mensajes políticos anti-imperialistas y el símbolo comunista.
En el lugar se esparcieron volantes con las consignas «¡Vivan las heroicas resistencias nacionales de Palestina, Irán, Líbano y Yemen!», «¡Fuera yanquis de Venezuela, Cuba y de toda América Latina!» y «¡Muerte al imperialismo yanqui!», además del símbolo comunista de la hoz y el martillo. Hang afirmó que se dejaron «cientos» de volantes en el lugar.
El empresario publicó un vídeo sobre el episodio el 3 de julio. En la descripción, calificó a los autores de «terroristas» en tres ocasiones, arremetió contra lo que denominó «extrema izquierda» y afirmó: «Nos estamos convirtiendo en el país del crimen y del terrorismo». Al final, indignado, Hang exigió una actuación por parte de los organismos represivos del viejo Estado: «Me pregunto: ¿las autoridades nunca van a encontrar a estos criminales?»


El perfil oficial de Havan optó por una descripción más moderada. La empresa informó de que no hubo heridos, que la estructura no sufrió daños y que se analizarían las imágenes de las cámaras. La Policía Civil de Alagoas se hizo cargo de la investigación; hasta la primera difusión del caso, no había información sobre sospechosos.
Las réplicas de la «Estatua de la Libertad» se utilizan como símbolo de la marca del monopolio minorista y se han convertido en emblemas del servilismo político y cultural hacia Estados Unidos (EEUU) en Brasil, incluso para algunas fuerzas reaccionarias.
Las estatuas de Havan ya han sido objeto de ataques en varias ciudades
El episodio de Maceió se suma a una serie de acciones contra las «Estatuas de la Libertad» de Havan. La noche del 9 de abril de 2026, cuatro réplicas fueron pasto de las llamas al mismo tiempo en São Luís (Maranhão), Natal (Rio Grande do Norte), Valparaíso (Goiás) y São Pedro da Aldeia (Rio de Janeiro). Hang calificó los casos de «ataques terroristas coordinados» y afirmó, sin presentar pruebas, que se trataba de una «organización criminal» y de un «acto planificado».
En Petrolina (Pernambuco), una estatua fue destruida en la madrugada del 23 de septiembre de 2025. Hacia las 2:00 h, dos personas llegaron a la instalación situada en la Avenida Honorato Viana y prendieron fuego a la estructura. Se avisó al Cuerpo de Bomberos poco después de las 3:00 h, pero de la réplica solo quedó la estructura metálica. Seis años antes, en São Carlos (São Paulo), una estatua fue incendiada el 31 de diciembre de 2019. En Porto Velho (Rondônia), se hizo pintas sobre una réplica en 2021. La misma estructura volvió a ser objeto de un ataque el 14 de diciembre de 2023, cuando fue incendiada durante la madrugada.
En febrero de 2026, una tienda de Havan en Chapecó (Santa Catarina) fue pintada, alrededor de las 4:15, con la consigna «¡Fuera yanquis de América Latina!» y firmada con un símbolo comunista y las siglas «P.C.B.». Hang difundió las imágenes de las cámaras de seguridad y convirtió el episodio en una «caza» virtual, instando a sus seguidores a identificar a los autores: «Si tiene información sobre los criminales, denuncie».
La pintada también provocó la reacción de sectores de la falsa izquierda. Pablo Mucelini, que se presentó como militante del PCBR, publicó un vídeo en el que calificó acciones como «pintar cosas» de «ineficaces y deshonestas» y atacó a la Liga de los Campesinos Pobres (LCP), repitiendo acusaciones utilizadas por la extrema derecha latifundista y por mandos de la Policía Militar de Rondônia. La declaración fue criticada por militantes del propio PCBR.
Hang ya ha aparecido en el ámbito de las agitaciones golpistas
En 2022, Luciano Hang fue incluido en las investigaciones sobre empresarios partidarios de Bolsonaro que debatían posturas favorables a un golpe de Estado en el país. La resolución del Tribunal Supremo Federal (STF) sobre la Petición 10.543 recogió informes sobre mensajes del grupo de WhatsApp «Empresarios y Política», en el que los miembros «empezaron a defender abiertamente un golpe de Estado, dependiendo del resultado de las elecciones generales de 2022». El documento menciona a Hang entre los miembros del grupo.
Durante las agitaciones golpistas contra el resultado de las elecciones de aquel año, un documento de la Policía de Carreteras Federal (PRF), obtenido por Agência Pública, registraba que camiones al servicio de Havan, de Transben Transportes —empresa vinculada a la familia de Hang— y de Premix Concreto fueron desplazados al km 83 de la BR-101, en Barra Velha (Santa Catalina), donde se encontraban «presentes de forma organizada» en un bloqueo.
El reportaje también señaló las tiendas de Havan como puntos de concentración y apoyo a las movilizaciones bolsonaristas en Santa Catarina. En Palhoça (Santa Catalina), los empleados informaron de que se proporcionaban sillas, bancos, acceso a los aseos, electricidad para los equipos de sonido y aparcamiento a los participantes. Hang y Havan negaron cualquier implicación, financiación o apoyo a las agitaciones, y no se presentó ninguna acusación formal contra el empresario. El 2 de noviembre de 2022, durante una concentración en Brusque (Santa Catalina), Hang elogió públicamente a los «gallinas verdes» [Nota del traductor: partidario de Bolsonaro] movilizados contra el resultado electoral: «Brasil necesita más gente como vosotros, que os lanzáis a la lucha».
El monopolista acumula denuncias y condenas
En febrero de 2026, el Grupo Havan dio a conocer una facturación récord de 18.500 millones de reales en 2025, lo que supone un aumento del 16 % con respecto al año anterior, y un beneficio neto de 3.500 millones de reales. Para 2026, la empresa anunció el objetivo de alcanzar las 200 megatiendas y facturar 22.000 millones de reales.
El crecimiento del monopolio minorista va de la mano de una extensa lista de denuncias, sanciones y condenas que involucran a Luciano Hang y a Havan. Los documentos revelados por los Pandora Papers señalaron que Hang mantuvo, durante casi dos décadas, la sociedad offshore Abigail Worldwide en las Islas Vírgenes Británicas. El importe ascendió a 112,6 millones de dólares, unos 416 millones de reales en aquel momento. La estructura permaneció oculta a las autoridades fiscales brasileñas hasta 2020.
En Brasil, Havan acumula antecedentes de sanciones y procesos judiciales desde la década de 1990. En 1999, la Fiscalía Federal (MPF) interpuso una demanda por contrabando y afirmó que Hang utilizó una empresa importadora ficticia en Panamá para adulterar facturas y «blanquear» productos comprados en el extranjero. El caso supuso una multa de 117 millones de reales por parte de la Agencia Tributaria Federal y otra de 10 millones de reales por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Parte de los procedimientos fueron posteriormente anulados por cuestiones procesales.
En 2024, Hang y Havan fueron condenados en primera instancia a pagar más de 85 millones de reales por coacción electoral contra funcionarios en las elecciones de 2018. La demanda fue interpuesta por el Ministerio Público del Trabajo (MPT), y la sentencia del 7º Juzgado de lo Social de Florianópolis señaló que el empresario presionó a los trabajadores para que votaran a Jair Bolsonaro y participaran en «actos cívicos» promovidos por la empresa.
Los volantes causan revuelo
La reacción ante los volantes dejados en Maceió repite el revuelo que se ha producido en otros episodios de propaganda política. El 30 de octubre de 2024, un hombre dejó un objeto en un mercadillo celebrado en la Avenida São Paulo, en el centro de Londrina (Paraná). Minutos después, una caja explotó y esparció un volante que llevaba por título «¡Elecciones no! ¡Revolución sí!» y, en destacado, el lema «¡No votar!».
El 12 de marzo de 2025, dos cajas explotaron y esparcieron volantes en la Terminal Pinheiros, en São Paulo. Los documentos incluían consignas como «¡Abajo los generales golpistas!», «¡Muerte a los fascistas!», «¡Viva el Maoísmo!», «¡Viva la Guerra Popular!» y «¡Viva la Revolución Democrática!». Nadie resultó herido en ninguno de los dos incidentes y el tema se debatió durante horas en la televisión nacional, en el programa «Brasil Urgente», y en los grandes periódicos monopolistas, como Folha de S. Paulo.
Tras los sucesos de São Paulo, el exdiputado bolsonarista Douglas García calificó el caso de «atentado» y «terrorismo» y afirmó que los comunistas estarían «dispuestos a matar para defender su ideología», a pesar de que tanto la prensa reaccionaria como los investigadores habían informado del escaso potencial explosivo de los artefactos. La bloguera bolsonarista Flavia Ferronato también habló de «terrorismo», mientras que la plataforma de extrema derecha Brasil Paralelo intentó presentar el maoísmo como una amenaza.
La dirección de São Paulo del PCdoB negó cualquier vínculo con los volantes, pero se sumó al tono policial al calificar el episodio de «una provocación grave e irresponsable» y anunciar «las medidas legales pertinentes para determinar las responsabilidades». La diputada Jandira Feghali, del mismo partido, sugirió que la acción podría haber sido una provocación de la extrema derecha. Por su parte, la investigadora Michele Prado afirmó que los artefactos tenían un bajo potencial explosivo y que su objetivo era promover la «difusión ideológica».