México: A propósito de los 20 años de la APPO

A continuación compartimos un artículo publicado por Periódico Mural el 14 de junio.


El 14 de junio se cumplen 20 años de la represión contra el magisterio democrático en Oaxaca, orquestada por el entonces gobernador Ulises Ruiz Ortiz. Aquella madrugada un brutal operativo movilizó a diversas corporaciones policiacas con la finalidad de desalojar el plantón magisterial instalado en el zócalo de la ciudad. Con gases lacrimógenos, patrullas, armas de fuego y hasta un helicóptero, el tirano pretendió consumar sus más negros sueños, pero lo que consiguió fue el despertar de todo un pueblo.

Instintivamente, desde lo más diversos rincones de la ciudad la gente de a pie se volcó a las calles en solidaridad con el magisterio que, desde un mes antes, había sido denostado y criminalizado por la prensa oficialista cuya tarea era justificar la represión. Armado nomás con palos, piedras y dignidad, el pueblo de Oaxaca ayudó a sus maestros a retomar la plaza principal, y a partir de ahí la historia sería otra. El Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación de Oaxaca (MDTEO) convocó en el Edificio Central de Derecho (UABJO) a las diversas fuerzas organizadas del movimiento popular que también habían sido perseguidas o golpeadas por el tirano; ahí surgió la idea de conformar un gran proceso de unidad y lucha capaz de atraer consigo al pueblo no organizado. Estaba naciendo la APPO.

La acumulación histórica de atropellos, despojos, miseria, opresión, explotación y humillaciones, sumada al más violento cacicazgo político y la salvaje represión contra el magisterio, fue el factor objetivo que permitió el alzamiento espontáneo de las masas en las diferentes regiones de la entidad, abrazando la consigna ¡Ulises va a caer!

El pueblo volcado en las calles desplegó creatividad, iniciativa y combatividad permitiendo a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca dar el salto a una auténtica insurrección popular que rebasó los márgenes de la legalidad burguesa y sus “buenos modales”, así como a las cúpulas del sindicalismo y las vacas sagradas del movimiento que después terminarían aplicando su dinámica oportunista de “negociación a toda costa”. Durante casi 6 meses la APPO asumió en los hechos un Nuevo Poder en la Ciudad y en varios Ayuntamientos Populares. Con autodefensa y un mar armado de masas defendió los intereses de los pobres, impidiendo el funcionamiento de los poderes oficiales en la entidad. La salida militar fue la única alternativa que tuvo el viejo Estado mexicano imponiendo el sitio contra Oaxaca para evitar que el ejemplo cundiera a todo el país, donde ya nacían nuevas Asambleas Populares.

A propósito de los 20 años de la APPO, son muchas las lecciones que se deben extraer de aquel proceso histórico que marcó la lucha de clases en Oaxaca y todo México. Harían falta los esfuerzos colectivos y honestos de quienes dieron vida a ese gran movimiento social y se mantuvieron a la izquierda para sistematizar toda esa experiencia que fue sin duda una gran escuela de acción que forjó a cuadros, activistas, combatientes y masas populares para la próxima gran ola revolucionaria que vendrá.

Sin embargo, desde estas páginas podemos resumir las principales enseñanzas en: 1) La unidad de las fuerzas del pueblo debe basarse en principios y en la acción. 2) No se debe jugar a la insurrección. 3) No se debe permitir que se negocie la insurrección. 4) Se debe disputar el poder parte por parte, e instaurar Nuevo Poder. 5) El Nuevo Poder debe defenderse con lucha armada revolucionaria. 6) En la perspectiva del poder para el pueblo, la clase obrera debe reconstituir su Partido de Vanguardia como Heroico Combatiente de la Revolución.

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