Portugal: represión estatal contra la huelga general
A continuación compartimos una traducción no oficial de un reporte de publicado por Nova Aurora el 3 de junio.
Las fuerzas militares del viejo Estado golpean a los manifestantes durante la huelga general
NOTA DEL CDNA: Nova Aurora se pone totalmente a disposición para recabar cualquier testimonio de las víctimas de las agresiones, y para llevar adelante las denuncias contra las fuerzas de la reacción y contra los oportunistas que, una vez más, culpan a las víctimas del ataque sufrido.
Este miércoles, 3 de junio, al terminar las manifestaciones de la Huelga General, las fuerzas de represión de la Policía de Seguridad Pública (PSP) intervinieron violentamente contra manifestantes que protestaban pacíficamente contra el Paquete Laboral, en una acción que terminó con al menos seis detenidos y varios heridos, entre los que se encontraban dos miembros del Comité de Apoyo a Nova Aurora, de Lisboa, que realizaban la cobertura periodística de la Huelga.
Según los testimonios recabados en el lugar, las fuerzas militares se desplazaron hasta el punto de concentración con el pretexto de “dispersar” a los manifestantes que permanecían pacíficamente en la acera. Parte de los presentes se negaron a abandonar el lugar, invocando su derecho a manifestarse. En respuesta, la PSP se abalanzó sobre todos los que se encontraban allí, golpeando y agrediendo indiscriminadamente.
Tras una primera carga policial, los agentes retrocedieron y formaron un cordón a la espera de órdenes para una nueva intervención, impidiendo además que los manifestantes se movieran. En ese momento, la carretera que la policía alegaba querer despejar ya estaba totalmente libre y los manifestantes se habían retirado a la acera. Aun así, se esperó a la llegada del Cuerpo de Intervención (CI) para desencadenar una nueva oleada de agresiones, captadas en vídeo y ampliamente difundidas.

La versión policial, según la cual se habrían levantado barricadas antes de la intervención, es falsa y solo sirve para justificar el uso indiscriminado de la violencia contra la población civil. Las barricadas en cuestión solo se levantaron tras el inicio de las agresiones, como forma de defensa de los manifestantes.
Entre las víctimas también se encuentran personas que documentaban la manifestación con cámaras. Uno de los activistas presentes fue atacado por la espalda cuando ya abandonaba el lugar, recibiendo golpes en el muslo y en el brazo, a pesar de haber declarado expresamente que se marchaba.

Algunos manifestantes quedaron acorralados junto a un desnivel de unos dos metros, rodeados por los agentes, y les dijeron que, para salir, tendrían que “lárgarse”, es decir, saltar. A pesar de haber declarado que saldrían pacíficamente, también fueron agredidos.
El secretario general de la CGTP-IN (Confederación General de Trabajadores Portugueses – Intersindical Nacional), siguiendo el modus operandi oportunista habitual, culpó de lo ocurrido a “grupos que se integran en las manifestaciones”, alineándose con la narrativa reaccionaria que habla de “desobediencia” y “resistencia” para culpar a las víctimas.