Dinamarca – Røde Fane: la juventud en Tingbjerg se enfrenta a un toque de queda por protestar contra la violencia policial
A continuación compartimos una traducción no oficial de un artículo publicado por Røde Fane de Dinamarca el 21 de agosto.
Víctima de tiroteo policial liberada – La juventud en Tingbjerg se enfrenta a un toque de queda por protestar contra la violencia policial
El hombre de 22 años al que la policía disparó el 1 de agosto fue sentenciado al día siguiente a 18 días de detención in absentia, basándose en la declaración que la policía dio (mientras él se encontraba hospitalizado y no era capaz de hablar con su abogado) de que intentó atropellarles. Esto ocurrió a pesar del hecho de que los vídeos que circulaban ampliamente en la prensa y en las redes sociales mostrasen que estaba simplemente intentando escapar.
El 11 de agosto, se realizó una audiencia judicial durante la cuál el abogado defensor del hombre presentó múltiples perspectivas grabadas del incidente, más de las que presentó la propia policía. Está claro que la principal acusación de la policía y del fiscal, es decir, que las vidas de los agentes de policía estaban en peligro, no tiene base. La Corte del Distrito de Frederiksberg también vio que la detención no tenía base; para evitar una mayor humillación, la fiscalía no ha apelado el caso en la Corte Suprema del Este [Nota de traductor: Tribunal Supremo de Dinamarca]. Así, el hombre de 22 años está ahora libre.
La fiscalía no ha presentado pruebas de ningún otro crimen (sin embargo, la policía le hubiese acusado gustosamente de algo para clasificarle como criminal), y claramente no tiene base para imponer cargos contra el hombre, así que es posible que los cargos sean desestimados. El hombre de 22 años dice que los dos agentes locales patrullan regularmente por la zona y que se conocen, así que es posible que ésto fuese un caso de acoso de la policía y que sintieran que les provocaban cuando ocurrió el incidente.
Los vecinos de la zona describen cómo la policía se acerca a los jóvenes que se juntan lejos de los apartamentos residenciales y piden que muestren sus identificaciones, incluso si sólo están pasando tiempo en el barrio. Al final, no es un crimen estar en espacios públicos y pasar tiempo con los amigos, ¡pero ahora hay políticos que creen que esto es un problema! El Partido Liberal y el Partido Popular Danés en el consejo de la ciudad de Copenhague ha propuesto un toque de queda nocturno para los menores de 18 años en “barrios vulnerables” (i.e. barrios en la “lista de guetos” del gobierno), como Tingbjerg. Los toques de queda han sido ampliamente rechazados por el pueblo desde la imposición de toques de queda por parte de los alemanes durante la ocupación. Su motivación para esta medida ha sido precisamente las protestas que tuvieron lugar en Tingbjerg tras el tiroteo mencionado anteriormente, durante las cuales, se prendieron fuego a contenedores y a carros, entre otras cosas. Sin embargo, es absurdo culpar a la juventud rebelde por estar furiosa por un tiroteo policial contra gente del barrio. Incluso el sistema legal conservador ha tenido que reconocer que la policía no tenía fundamento para abrir fuego.
El toque de queda propuesto es una continuación de la violencia policial y el acoso directo contra los derechos de la juventud a desplazarse libremente en sus barrios y a sentir que tienen el derecho de estar ahí. La policía y los políticos buscan explotar su odio racial contra la juventud del barrio, lo que es la motivación para el acoso y la criminalización de ciertos barrios. Ésto es una estrategia deliberada en la cuál, como cualquier medida anti-liberal como la “ley de los guetos”, zonas de búsqueda, zonas de doble castigo, toques de queda y el uso de provisiones legales vagas que dependen de la discreción policial, etc., es una forma de discriminación contra el pueblo en Dinamarca; la idea de los derechos civiles universales se ha convertido gradualmente en un episodio olvidado en Dinamarca. En Tingbjerg y en otros “guetos”, se prueba la mayor reaccionarización y medidas opresivas (como los toques de queda); una vez que haya sido probado y normalizado, pueden aplicarlo fácilmente en cualquier otro lugar a discreción de los políticos.
De nuevo, se debe enfatizar que los intentos de los políticos por quitarnos nuestros derechos y minar todo estado de derecho debe ser condenado, especialmente sus intentos por dividir diferentes grupos de la población contra otros y discriminarlos.