Colombia: el gobierno favorece al imperialismo canadiense por encima de los intereses del pueblo
Imagen de cabecera: Comité Denfesor del Páramo de Santurbán. Fuente: Colombia Informa via Nueva Democracia.
El páramo de Santurbán es un ecosistema vital que abastece de agua a unos 40 municipios. En marzo de 2025, “el gobierno saliente aplicó la figura de Zona de Reserva Temporal, con lo cual se protegería al páramo hasta 2029, pero sin un avance en la consolidación de esta figura, con los estudios técnicos e instrumentos claros que se requieren para proteger de facto el territorio”.
Nueva Democracia escribe que de acuerdo con el Comité Defensor del Páramo de Santurbán, se realizaron reuniones desde inicios de julio, se dio la reunión del gobierno nacional con diversas organizaciones populares y sectores interesados en el proceso de la delimitación del páramo de Santurbán, sin darse el avance necesario. Actualmente los activistas están enfrentándose a tácticas intimidatorias y el presidente Abelardo de la Espriella apoya los intereses imperialistas, particularmente los de ARIS Mining, que quiere extraer grandes cantidades de oro y potencialmente de otros minerales como cobre y uranio del páramo, queriendo perforar en la montaña para producir más de 8,2 toneladas métricas de oro al año, y además el propio Abelardo tiene negocios y conexiones personales con ARIS Mining. Se espera que haya enormes beneficios procedentes de estas operaciones.
ARIS Mining planea formalizar el estatus de mineros tradicionales en el páramo, permitiendo que explotan la zona mientras se establecen a la vez operaciones industriales. El Ministro de Ambiente, Fabio Arjona apoya este enfoque. Mientras tanto los medios describen a los mineros tradicionales y los ambientalistas como fuerzas opositoras, con estos últimos siendo proyectados como “auspiciadores de la minería ilegal”.
El gobierno colombiano prioriza el beneficio para los imperialistas procedentes de la minería por encima del bienestar del pueblo que necesita el páramo para su suministro de agua. Nueva Democracia apunta:“Es decir que, para los canadienses y el Estado colombiano a su servicio, no hay otra alternativa que la minería en manos de grupos ilegales o el capital imperialista «legal».”
El imperialismo canadiense explota el páramo mediante las clases dominantes locales: el nuevo gobierno continuará priorizando los intereses de la minería imperialista por encima de los intereses del pueblo y la protección ambiental, como han hecho gobiernos anteriores que también han permitido el saqueo del país.