Italia – Per la Democrazia Popolare: POR LA UNIDAD DE CLASE DE LOS TRABAJADORES ASALARIADOS


A continuación compartimos una traducción que hemos recibido de un artículo publicado por Por la Democrazia Popolare el 14 de mayo.


POR LA UNIDAD DE CLASE DE LOS TRABAJADORES ASALARIADOS:

SOBRE LAS DOS HUELGAS GENERALES DEL 18 Y DEL 29 DE MAYO

Dos agrupaciones sindicales y políticas distintas, que se inscriben en el sindicalismo alternativo y en los movimientos de oposición al gobierno de Meloni, han convocado, para la segunda quincena de este mes, dos «huelgas generales» con unas semanas de diferencia entre sí.

En el primero, la USB tiene un papel dominante y, por lo tanto, dada la línea y las posiciones de este sindicato de base, la huelga del 18 de mayo está encontrando consenso y apoyo entre todas las fuerzas políticas que se refieren a la izquierda radical. En particular, la huelga del 18 de mayo cuenta con el respaldo del Potere al Popolo [PAP] y de la Red de Comunistas, incluidas las organizaciones juveniles OSA y Cambiare Rotta.

En la segunda agrupación encontramos a SI Cobas junto con CUB, ADL Varese, SGB, USI-CIT, Slai Cobas y sectores del movimiento.

En ambos casos, la orientación, aunque se remite a la defensa de los intereses económicos del proletariado y de las masas populares, al apoyo al pueblo palestino, a la oposición a las políticas de rearme y a las empresas belicistas, no sitúa en el centro ni la contradicción fundamental de nuestra época, la que existe entre los países imperialistas y los pueblos oprimidos, ni la necesidad de vincular las luchas económicas y sindicales con la lucha contra el imperialismo y el fascismo. La cuestión del fascismo, ahora en auge en todos los países imperialistas, empezando por los EE. UU. de Trump, la Rusia del zar Putin y la China del nuevo emperador Xi Jinping, ni siquiera se menciona, y ello a pesar de la naturaleza claramente fascista del gobierno en el poder.

Al mismo tiempo, se lanzan declaraciones grandilocuentes sobre la necesidad de «cambiarlo todo», de «conseguir fuertes aumentos salariales y pensiones dignas», de «derrocar al gobierno de Meloni», sin decir nada sobre cómo todo esto podría llevarse a cabo con las actuales relaciones de fuerza. Sin tener en cuenta, por tanto, una realidad social fuertemente condicionada y regimentada por el fascismo patronal y sindical de CGIL-CISL-UIL vigente en las fábricas y en los lugares de trabajo, y por la actuación de un gobierno que, con el apoyo sustancial de los socialfascistas del PD y del M5S —que se cuidan mucho de oponer la más mínima resistencia—, promulga cada día decretos-ley que arrasan con los derechos sindicales, políticos y de oposición que aún les quedan a los trabajadores asalariados, a las masas populares y a los jóvenes rebeldes.

Además, ni el 18 ni el 29 de mayo serán algo que se parezca mínimamente a unas «huelgas generales», dado que las fuerzas que convocan estas citas no son capaces de promover huelgas entre los distintos sectores y categorías de trabajadores, con la consecuencia de que tales «huelgas generales» se resuelven, por lo general, en simples iniciativas de propaganda en apoyo de sus respectivos proyectos políticos y sindicales. Otro aspecto muy problemático de estas dos huelgas es la enésima repetición de lógicas corporativistas, que ven a las fuerzas del sindicalismo de base y alternativo promover y alimentar divisiones entre los trabajadores asalariados, los jóvenes, los desempleados y los precarios, precisamente en un momento en el que, en el terreno de la lucha por la defensa de los intereses materiales y de los derechos democráticos y sindicales, del antiimperialismo y de la oposición al gobierno fascista, sería necesario promover la máxima unidad entre los distintos sectores del proletariado y de las masas populares.

A pesar de todo, no hay duda de que, aunque de forma desorganizada y sin una identidad sindical y política colectiva precisa, en estas dos huelgas participarán sectores de trabajadores y estudiantes combativos que, en la medida de sus posibilidades, se lanzarán a la lucha yendo más allá de las lógicas corporativistas y de los límites de las fuerzas sindicales y políticas que las promueven.

Las dos huelgas de mayo ponen de manifiesto la urgencia de reconstruir el partido comunista, sin el cual no se podrá construir ningún sindicato de clase. Son, por tanto, una ocasión para intentar trabajar con el fin de agrupar a los trabajadores y a los jóvenes más conscientes y combativos presentes en los dos bandos, en torno a contenidos programáticos y a una línea efectivamente de clase, antiimperialista y antifascista.

Hoy es indispensable que este trabajo de unificación de clase se lleve a cabo, no solo en relación con estas dos huelgas, sino sobre todo en el trabajo sindical cotidiano. Se trata de actuar en función de las condiciones y los sectores en las diversas organizaciones sindicales colaboracionistas y reaccionarias (CGIL, CSL, UIL) o en las reformistas y oportunistas (USB, SI COBAS, CUB, CONFEDERACIÓN COBAS, SGB, USI-CIT, SLAI COBAS, SLAI PROL COBAS, etc.) ya existentes.

Cuando las condiciones lo permitan, en circunstancias especialmente favorables probablemente ligadas a situaciones y conflictos concretos de carácter local, tal vez se pueda intentar la vía de la formación de comités y organismos sindicales clasistas independientes.

En cualquier caso, resulta evidente que los comunistas que desarrollen un trabajo de este tipo, en particular en los sindicatos reaccionarios y en los reformistas y oportunistas, deben hacerlo organizándose y coordinándose en las formas organizativas más adecuadas para proteger a los trabajadores que organizan del control, de las provocaciones y de las represalias, no solo de los patronos, sino también de estos mismos aparatos sindicales.

Iniciativa Sindical, constituida en el seno de los Colectivos por la Democracia Popular como organismo de lucha contra la línea reaccionaria y oportunista de los actuales sindicatos colaboracionistas y reformistas, y de apoyo a la formación de la conciencia de clase y de la orientación sindical clasista de los trabajadores, los jóvenes y los estudiantes proletarios, invita a participar, allí donde haya iniciativas de masas efectivas, sobre la base de estas posiciones críticas con las huelgas del 18 y del 29 de mayo.

INIZIATIVA SINDACALE – PLDP

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