Varias operaciones de la resistencia contra la invasión israelí del sur del Líbano
Imagen destacada: captura de pantalla de un vídeo de Hezbollah en el que se ve un dron FPV siguiendo a un soldado israelí cerca de la frontera con el Líbano. Fuente: Al Manar.
Numerosos reportes, incluso de medios burgueses, admiten que Israel había subestimado la capacidad militar de Hezbollah y que no se están logrando nuevos avances en su ofensiva contra el sur del Líbano.
Según un informe del Financial Times, antes de la invasión israelí del sur del Líbano el 2 de marzo, la percepción era que Hezbollah había sido completamente “aplastado” en la guerra de 2024, o al menos esa era la promesa que se había hecho a los colonos israelíes que ocupaban la frontera norte de Israel. Incluso los oficiales militares israelíes, incluido el general al mando del comando norte de las FDI, admiten que la resistencia es más fuerte de lo que esperaban.
Hasta el momento, las cifras oficiales facilitadas por el Estado de Israel indican que hasta 17 soldados israelíes han sido eliminados y que hay decenas más heridos.
Es precisamente en este contexto desesperado en el que la agresión israelí ha escalado una vez más sus bombardeos contra objetivos civiles en el sur del Líbano. El sábado, Israel llevó a cabo intensos ataques con drones, bombardeos de artillería y operaciones de demolición en el sur del Líbano, asesinando diez personas, en lo que supone una nueva violación del alto el fuego vigente.
De acuerdo con The Palestine Chronicle, aviones de combate israelíes bombardearon más de 35 ciudades y pueblos del sur del Líbano, centrándose especialmente en los distritos de Tiro y Nabatieh.
Israel también ha bombardeado los suburbios de la capital, Beirut, en lo que algunos califican como la primera vez desde el inicio del alto el fuego. Sin embargo, Israel llevó a cabo una masacre apenas un día después de haber aceptado el alto el fuego, bombardeando también múltiples objetivos en los suburbios de Beirut y asesinando a más de 250 personas en todo el Líbano.
Toda esta agresión no ha quedado sin respuesta, y Hezbollah ha informado de numerosas operaciones defensivas en respuesta a estas nuevas escaladas, dirigidas no solo contra posiciones israelíes dentro de la «zona de seguridad», sino también contra asentamientos y posiciones militares israelíes en el norte de Israel.
En la base israelí de Nimr Al-Jamal, recientemente establecida frente a la localidad de Alma Al-Shaab, en el sur del Líbano, un ataque con drones eliminó a un soldado que intentaba huir de un tanque Merkava.
En la localidad de Al-Bayyada, Hezbollah ha logrado eliminar a dos soldados y destruir tecnología israelí de última generación mediante ataques con drones.
Según Al Mayadeen, un ataque con drones destruyó un sistema de defensa aérea de la “Cúpula de Acero” de última generación, que contaba con unos 20 misiles interceptores diseñados específicamente para contrarrestar drones y amenazas aéreas. Además, informan de que combatientes de la resistencia destruyeron lo que se describió como un tanque israelí de cuarta generación durante las operaciones en Al-Bayada.