Guerra de agresión del imperialismo yanqui contra Irán – Día 14
Imagen de cabecera: iraníes participan en una protesta por el Día de al-Quds el último viernes del mes de Ramadán, el 13 de marzo de 2026 en Teherán. Fuente: Reuters.
A medida que la segunda semana de la guerra de agresión imperialista yanqui contra Irán llega a su fin, los informes de los servicios de inteligencia estadounidenses indican que el régimen iraní no corre ningún peligro de colapso, lo que hace poco probable que se cumplan los sueños del imperialismo yanqui de una guerra rápida y fácil. Mientras el bloqueo del estrecho de Ormuz, que incluye daños extensos a la infraestructura energética en toda la región, está provocando repercusiones duraderas en la economía mundial y disparando el precio del petróleo, Irán sigue demostrando que es una potencia militar que no debe subestimarse, defendiéndose con éxito mediante golpes de represalia contra los intereses estadounidenses e israelíes en toda la región.
Millones de iraníes han inundado hoy las calles de Irán para conmemorar el Día Internacional de Al-Quds, en apoyo a la justa lucha de la resistencia palestina y en condena de la agresión estadounidense e israelí, a pesar de que los ataques aéreos israelíes han alcanzado objetivos cercanos a las concentraciones, según informa Tasnim News Agency.
El número de bajas estadounidenses confirmadas en la guerra de agresión del imperialismo yanqui sigue aumentando; la más reciente se debe al supuesto “accidente” de un avión de reabastecimiento en Irak, en el que murieron seis soldados estadounidenses, lo que eleva el número de muertos reconocido hasta ahora a 14. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) afirma que la cifra es mucho mayor, rondando los 650 muertos. Hasta ahora, el Pentágono también ha confirmado que 142 soldados estadounidenses han resultado heridos, siendo los dos más recientes consecuencia de un incendio a bordo del portaaviones USS Gerald Ford, supuestamente no relacionado con el combate, según ha confirmado el CENTCOM.
En la misma línea, el Ministerio de Sanidad de Israel ha anunciado que, hasta la fecha, 2.745 israelíes han sido hospitalizados durante la guerra de agresión, y que 14 han sido declarados oficialmente muertos.
Durante la última guerra de agresión del imperialismo yanqui contra Irán, en la denominada “Guerra de los Doce Días” librada por Israel, lacayo de EE.UU., el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), un think tank militar burgués, realizó un análisis sobre el agotamiento de las existencias de interceptores de defensa antimisiles, llegando a la conclusión de que “dado que los misiles se han convertido en el arma preferida, las defensas antimisiles se han convertido en la apuesta mínima necesaria de los conflictos modernos”. El reciente empleo de THAAD, MSE y SM-3 en Oriente Medio demuestra que las existencias actuales y las tasas de producción de interceptores de defensa antimisiles son insuficientes. […] El Departamento de Defensa puede o bien apostar fuerte y comprar los interceptores necesarios para respaldar esos despliegues, o bien renunciar a sus intereses regionales y asumir las consecuencias”.
El fracaso de la infraestructura de defensa antimisiles de EE.UU. en Oriente Medio ha sido una espina clavada constante, especialmente tras los informes de que los misiles iraníes causaron daños importantes a su sistema de defensa THAAD la semana pasada, del que solo cuentan con ocho unidades en todo el mundo, lo que les ha llevado a trasladar el sistema de defensa THAAD de Corea del Sur a Oriente Medio.
Esta deficiencia se ve confirmada y agravada por un informe reciente del Financial Times, en el que se afirma que no solo se están agotando las capacidades defensivas de EE. UU., sino también sus capacidades ofensivas, señalando que “la administración Trump ha agotado “años” de municiones críticas desde el inicio de la guerra con Irán, […] Se trata de un “gasto masivo de misiles Tomahawk”, […] “La Armada notará este gasto durante varios años”.
Después del ataque contra una de las plantas desalinizadoras de Irán hace cinco días, Irán golpeó una planta desalinizadora en Baréin. De acuerdo con The Guardian, los Estados del Golfo, y en general los Estados de toda la región de Oriente Medio son muy dependientes de estas plantas para el acceso para el agua potable, declarando que el “70% del agua potable de Arabia Saudí proviene de las plantas desalinizadoras, en Omán es el 86%, en Emiratos Árabes Unidos es el 42%; y en Kuwait es el 90%. Incluso Israel, que tiene acceso al río Jordán, depende de cinco grandes plantas desalinizadoras en la costa para la mitad de su agua potable.”
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica anunció que se realizó la 43ª oleada de la “Operación Promesa Verdadera 4” contra la Base de la Quinta Flota de los Estados Unidos y otras bases del ejército terrorista estadounidense en la región, así como realizaron ataques en profundidad cerca de Tel Aviv. El número de asesinados por Israel en Líbano desde el 2 de marzo ha crecido hasta las 687 personas, de acuerdo con el ministro de información de Líbano, Paul Marcos. Esta información viene tras un nuevo ataque mortífero de las fuerzas de ocupación israelíes, contra un edificio residencial en la ciudad de Saida en el sur de Líbano, asesinando diez civiles e hiriendo muchos más.
Ataques aéreos israelíes han golpeado también Beirut, el valle del Bekaa y el sur de Líbano, causando más muertes y heridos.
Irán y Hezbollah han golpeado objetivos israelíes, con misiles golpeando el asentamiento de Kiryat Shmona y la región de Galilea en el norte de Israel, hiriendo alrededor de 80 personas. Un edificio en Kiryat Tivon cerca de Haifa también fue dañado.
Hezbollah anunció que sus operaciones golpearon fuerzas israelíes cerca de Markaba, Khiam, Hamamis Hill, Khallet al-Asafir y la cantera de Kfar Jaladi.

A Nova Democracia informa que “la policía militar impidió que se produjese una manifestación antiimperialsita en solidaridad con el pueblo de Irán y su resistencia contra el terrorismo del imperialismo estadounidense frente al consulado de EE.UU., en Porto Alegre el 9 de marzo”.