Alerta contra las provocaciones policiales contra A Nova Democracia
A continuación compartimos una traducción no oficial de un artículo publicado por A Nova Democracia (AND).
El periódico A Nova Democracia hace público un llamado a las lectoras y lectores, a las y las simpatizantes en general, para que incrementen su vigilancia frente a intentos de vincular esta tribuna con organizaciones revolucionarias ilegales, una actitud sospechosa que ha crecido en los últimos años impulsada por agentes policiales fascistas, aprovechando cierto desconocimiento sobre el origen de AND y su Línea Editorial.
Queremos aclarar que nuestro medio no es órgano de ninguna organización política ni está vinculado a organizaciones revolucionarias ilegales. Especialmente a las generaciones jóvenes de activistas, que se inspiran en el arduo trabajo de nuestra tribuna, apelamos a que mantengan alta la vigilancia ante contactos de extraños anónimos que hoy, principalmente a través de internet y bajo control de órganos policiales fascistas, se hacen pasar por representantes de organizaciones revolucionarias o comunistas ilegales o incluso por este periódico, y que insistentemente vinculan el trabajo legal y democrático de AND con organizaciones revolucionarias o comunistas ilegales de Brasil y de países extranjeros. Estas actitudes son ampliamente conocidas como provocaciones policiales y, para estar inmunizados contra ellas, bastaría la propia lógica, pues ninguna organización revolucionaria ilegal asumiría vínculo con organizaciones legales por medios virtuales o bajo control del Estado reaccionario. Aunque hay algunos individuos honestos con esta práctica por intención y buena fe de ayudar a la lucha popular y revolucionaria, caen fácilmente en la trampa de auxiliar la nefasta actividad de la policía política y de otros agentes de la reacción, que saben realizar este trabajo con el objetivo de proscribir la legalidad estatal de las organizaciones democráticas y, particularmente, por su combatividad y firmeza, de AND. A las jóvenes generaciones de activistas les alertamos y apelamos para que no reproduzcan estas provocaciones policiales fascistas ni caigan en sus redes de espionaje y delación, tan abundantes en época de internet y disfrazadas en redes virtuales, porque, objetivamente, se trata de trabajo de espías del viejo Estado y de toda la reacción, que buscan infiltrarse en el movimiento revolucionario organizando grupos con ingenuos y desprevenidos para obtener información, promover acciones divisoras y delatoras. Así actúan, como si no bastara la práctica de revisionistas y oportunistas de la falsa izquierda electoral, que actúan como patrulla ideológica en el movimiento obrero-popular, acusando militantes de pertenecer a organizaciones revolucionarias clandestinas.
Aclaramos, una vez más, que AND es un emprendimiento editorial político de carácter popular y democrático. No somos un periódico de comunistas, sino de antiimperialistas y de todo activista democrático-revolucionario, categoría que también incluye a comunistas. Como indica el nombre, es un periódico de Nueva Democracia, es decir, que defiende y apoya la lucha de las clases populares por la realización revolucionaria de democracia popular, dirigida por el proletariado. Somos defensores de la lucha democrática y revolucionaria que aspira al fin de la dominación imperialista, manifiesta en el dominio extranjero y sus sustentáculos internos, políticamente sostenida en el viejo Estado de grandes burgueses (capital comprador-burocrático de bancos, industria, minería, gran comercio y servicios) y latifundista (el latifundio agroexportador). Somos defensores de la lucha antiimperialista, de la lucha de liberación nacional y de la Revolución Agraria en los países oprimidos, es decir, Revolución de Nueva Democracia ininterrumpida hacia el Socialismo. Somos defensores de la inmediata Revolución Socialista en los países imperialistas. Somos defensores de la gloriosa gesta del proletariado internacional y de los pueblos revolucionarios del mundo. Somos un periódico de la prensa popular y democrática, en el que pueden confiar todos los revolucionarios y revolucionarias, demócratas, progresistas, internacionalistas y antiimperialistas.